Valores: orden

SEGUNDO CASO: ORDEN

 

12 de noviembre. Sábado por la tarde. Pedro Almenas, José María Basterra (Baster) y su primo Juan González están reunidos en casa de Pedro. Hace una tarde de perros. Frío. Llovía y amenaza tormenta de granizo. El plan del sábado que tenían programado ha caído por su propio peso. En esas están, cuando Baster dice: “Menudo día que ha salido. Ya no hay nada que hacer. El tiempo asqueroso este nos ha fastidiado el plan. Menudo rollazo de tarde”. Mientras Baster decía lo muy contento que estaba por la lluvia, entro la madre de Pedro y le dijo: ¡Hijo mío, ya que se ve que no podréis salir esta tarde de casa, ¿por qué no aprovechas que están aquí tus amigos para ordenar el cuarto del desván que lleva meses pendientes de hacerse? La cara de palo de Pedro era para hacerle una foto. Al irse su madre de la habitación, Pedro comentó: “No entiendo por qué mi madre está todo el día exigiéndome que tenga todo ordenado… hasta el desván. Además, en esta casa nadie sabe a qué hora se come, ni cuando llega uno o cuando llega el otro ¿será que mis padres están intentado que yo aprenda lo que ellos nunca aprendieron?”

 

Ahora fue Baster el que se quedó con la cara demudada, y dijo “Vaya Pedro, eso sí que es una indirecta bastante directa. Yo lo que pienso es que esto del orden es un problema de manías. Hay gente a la que le encanta tener todo ordenado, y otros, como yo, que preferimos que el orden no nos acabe haciendo unos maniáticos. Por eso, a mi me da igual como dejo la ropa, o como tengo el armario, o decir a qué hora llego a casa, o tener ordenado mi cuarto o programarme los deberes. Al final, es un asunto de qué personalidad tiene cada uno.”

 

Juan González, ya habituado a saber cómo piensa su primo, dice: “Baster, no vas a cambiar en la vida. O sea, que esto del orden es un problema de que vaya con uno o deje de ir… ¡ya!”. Pedro, en ese momento, intervino: “Juan, ¿vas a volver a sembrar la polémica? A ver, dinos, tú ¿que opinas?

 

“Yo opino lo siguiente –dijo Juan-: el asunto del orden tiene como tres aspectos distintos. Primero está, simplemente, el orden de las cosas (como el armario, o lo del desván que dice tu madre), el orden de lo que vemos a simple vista. Y este se puede enseñar fácil con el ejemplo, y a base de intentarlo una y otra vez hasta que sea un hábito. Otro aspecto del orden sería el de las actividades. Es decir, aprender a planearse el tiempo (cuándo cómo, cuándo estudio, cuándo hago esto o lo otro). Y el tercer aspecto sería el orden en las relaciones. O sea, saber cómo distribuyo yo mi tiempo entre los demás: Si decido venir hoy a tu casa, Pedro, es que no he decidido ir al cine sólo. Ahora, lo difícil es saber qué es lo que tengo que hacer en cada momento para ser ordenado”.

 

“¿Y para qué ser ordenado?”, dijo Baster. “Porque de lo contrario te dejarás siempre llevar por la pereza, por la inconstancia o por el puro caos de la vida. Además, si no eres ordenado, nunca podrás hacer nada serio en la vida porque lo que es imposible es hacer todas las cosas al mismo tiempo, aunque todas sean malas o buenas. Hay que aprender a jerarquizar, y eso solo se consigue con orden”.

 

“Vaya, pues eso es cierto”, dijo Baster. De todas formas, tengo varias preguntas qué hacerte que espero que me las respondas todas. Eso sí, si tú me pediste a mi que fuera totalmente sincero con lo que me preguntaste sobre la laboriosidad, ahora te pido yo que tú me contestes diciéndome realmente lo que piensas, así que no me sueltes frases bonitas pero que no te las creas.

GRUPO:

PREGUNTAS

 

 

  1. Defíneme qué es el orden en dos líneas

 

 

 

  1. ¿Cómo se logra el orden material?

 

 

 

  1. ¿Y el orden de actividades?

 

 

 

  1. ¿Y el orden en las relaciones?

 

 

 

  1. ¿Cómo influye el ejemplo de los padres en adquirir el valor del orden? ¿Por qué?

 

 

 

 

  1. ¿Por qué es mejor el orden que su contrario?

 

 

 

 

  1. ¿Qué satisfacciones lleva consigo ser ordenado? ¿Y qué insatisfacciones?

 

 

 

 

  1. ¿Cuáles son los contravalores que atacan el valor del orden?

 

 

 

 

9. Por último, viendo cómo está la tarde de los tres protagonistas, ¿qué harías tú para que fuera una tarde ordenada?

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