Valores: laboriosidad

 

PRIMER CASO: LABORIOSIDAD

 

Pedro Almenas es un chico de 15 años. Estudia 4º de ESO. Hasta 2º de ESO sacaba muy buenas notas, luego empezó el bajón en los estudios. En 3º de ESO empezó a suspender alguna asignatura suelta. Acabó limpio el curso pero con un serio aviso por parte de sus profesores: “Si no te esfuerzas más acabarás teniendo problemas en el curso siguiente”. Ese verano, en agosto, se fue con sus padres a un apartamento que alquilaron en una urbanización de una playa de Alicante. Allí conoció a dos chicos con los que tuvo mucho trato. Uno también estudiaba 4º de ESO. Sacaba muy malas calificaciones y había suspendido 4 para septiembre. Se llamaba José María Basterra, pero sus amigos le llamaban “Baster”. El otro era primo de Baster. Se llamaba Juan González. A diferencia de su primo, Juan sacaba muy buenas notas. Era muy inteligente y además tenía ilusión por ser arquitecto.

 

Una tarde, después de darse un chapuzón en la playa y tomarse dos cervezas en la terraza de un bar, empiezan a hablar de los profes que andan por sus respectivos colegios. Tras recordar varias cosas que les ha pasado a cada uno y después de un rato de bromas y comentarios, Baster dice: “Pues yo me estoy pensando dejar el colegio y ponerme a trabajar, porque esto de estudiar no sirve para nada. Te pasas el día en clase diciendo tonterías con la gente y viendo como te puedes pelar alguna asignatura. Además, a mí me parece que los empollones de mi clase son imbéciles, porque se pegan el día estudiando y no saben lo que es disfrutar de la vida”.

 

Ante tales afirmaciones, Pedo Almenas asiente por fuera y por dentro. A él también le pasa que está harto de los libros, de los profesores y de las monsergas de su madre de que se ponga a estudiar. Los libros le agotan y empieza a darse cuenta de que el estudio no merece la pena. Cuesta mucho esfuerzo y es un rollo. Aunque también sabe que estudiar le ayuda a mejorar. Lo ha experimentado después de una tarde intensa de estudio. Tras todos estos pensamientos dice Pedro: “Yo estoy con Baster, pero también es cierto de que si no estudias luego no puedes hacer nada en la vida. Yo pienso que lo mejor es aprobar e ir pasando los cursos, porque quedarse repitiendo es una matada, pero si puedes copiarte no dejes de hacerlo. A veces no hay más solución para aprobar. Y además, creo que tú Baster tienes toda la razón en rajar de los empollones. Creo que si es bueno estudiar pero sin pasarse.”

 

Es el turno de Juan González, que les dice a los dos: “Pues a mi, lo que me parece, es que tu, Baster, dices lo que dices porque tienes miedo al esfuerzo. Parece que para ti la vida es estar todo el día haciendo surf y bebiendo cerveza, pero así sabes bien que nunca serás nadie. Yo creo que lo que a ti te falta es un motivo para estudiar. ¿Acaso piensas que por ser un comodón, perder el tiempo y no querer comprometerte con nada vas a ser más feliz? Yo creo que lo que te pasa es que estás todo el día aburrido, sin querer esforzarte en nada y todo el día excusándote porque en el fondo te falta personalidad para enfrentarte a tus propias responsabilidades y no te das cuenta de que aunque estudiar cueste eso no significa que no valga la pena hacerlo. Además, yo pienso que tanto tú como a Pedro, en el fondo, os gustaría estudiar y ser uno de esos empollones de los que rajáis”.

 

Ante estas palabras, Baster y Pedro se quedaron con la boca abierta. Tras unos segundos de aturdimiento, Baster dijo: ¡¡Eh, tío, no te pases, que yo no te he insultado en ningún momento!!. Juan dijo: “Perdóname si te he dicho algo fuerte las cosas, pero es que me da mucha pena tu planteamiento. A mi me pasaba como a ti, pero ya pasé por esa etapa y sé que acaba mal. Por eso voy a haceros a los dos unas cuantas preguntas, y cuando las contestéis, seguro que entendéis mejor mis planteamientos. Sólo os pido que respondáis con sinceridad. Es decir, sólo quiero que pongáis en cada pregunta la respuesta que consideréis correcta. Me da igual que vosotros lo hagáis o no. Sólo quiero que me contestéis a lo que realmente pensáis que es la respuesta correcta. Os guste lo que ponéis o no”.

 

 

 

 

PREGUNTAS

 

1.       ¿Por qué vas al colegio todos los días?

 

 

2.       Si te dieran a elegir libremente, ¿dejarías de estudiar o de ir al colegio? ¿Por qué?

 

 

3.       Ante una persona que sabes que estudia, se esfuerza por aprender y saca muy buenas calificaciones, y otra que no pega ni chapa, es un revoltoso en clase y suspende hasta el recreo, ¿cuál de las dos te resulta más atractiva? ¿Qué valores ves en la persona que te atrae más?

 

 

 

4.       En el fondo, ¿cuál desearías que fuera tu actitud ante el trabajo? ¿Qué rasgos te gustaría encontrar escritos en un folio si alguien tuviera que escribir sobre como es tu laboriosidad?

 

 

 

5.       ¿Qué contravalores ves en la actitud de Baster? ¿Y en la de Pedro?

 

 

 

6.       En general, ¿crees que entre la gente de tu edad está un poco mal visto sacar muy buenas notas? ¿Por qué crees que machaca al que saca buenas notas tildándole de empollón?

 

 

 

7.       ¿Por qué si en frío ves que es bueno ser laborioso luego no lo somos?

 

 

8.       Si contestas que por pereza, responde a la siguiente pregunta: ¿preferirías no serlo?

 

9.       Si es afirmativa, responde a esta otra: Entonces, ¿por qué no vences la pereza?

 

 

10.   Si respondes que es porque cuesta, ¿Qué valor crees que has de potenciar en tus hábitos de conducta para vencer esa pereza que no prefieres?

 

 

11.   Si respondes que la laboriosidad, habrás descubierto que el que trabaja no es porque no le cuesta, sino porque lo prefiere a ser perezoso. Decir que deseo sacar buenas notas pero luego no lo hago porque me cuesta es lo mismo que decir que prefiero la pereza a la laboriosidad. Por eso, has respondido falsamente a la pregunta de que preferirías no ser perezoso.

 

Conclusiones:

 

1.       Definir el valor de la laboriosidad

 

 

2.       ¿Por qué es mejor ser laborioso que su contrario?

 

 

3.       ¿Qué contravalores atacan el valor de la laboriosidad?

 

 

4.       ¿Qué factor crees que es el más importante para ser laborioso? A) que no cueste; B) que salga solo; C) tener facilidad para ello; D) recibir buen ejemplo de mis padres y de mis amigos; E) querer ser laborioso

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Una idea sobre “Valores: laboriosidad

  1. me parece bueno muchos jovenes pensamos en divertise y pasarla bien sin pensar en un futuro y se nos olvida que no siempre vamos hacer jovenes el estudio es nuestro futuro es lo que nos dara de comer de tener un hogar 🙂
    asi que pienso en que estudiar es lo mejor para todos y en tiempos de descanso divertise y disfrutar no todo es estudio pero si es futuro

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