Una comunidad de religiosas me ayudó a hacerme del Opus Dei

(comentario provieniente de Gracias a la Obra soy monja):

Muy querida y reverenda hermana.

No tienes idea de la enorme alegría que me das al leer tu nota y me explico.

Por años viví pared de por medio, a un convento de adoratrices. Si supieras lo que a ellas les debo, por decirte, mis primeros pasos en la doctrina católica, mi preparación para mi primera Comunión, hablarle de Tú a Dios, real, sustancial y verdaderamente presente en la Custodia, a tener veneración por el Santo Rosario, en fin.

Ellas, esas religiosas calladas y alegres (sin hacer menos a Antonio, haber vivido tan cerca a un convento me da autoridad para decirlo) me consta: dado que era la Casa Central, cuando había Capítulo, había lo que decimos por estas latitudes, pachanga y no sabes lo que me alegraba de ver que con tan poco (aparentemente), lo pasaran tan bien.

Un buen día Dios quiso que me topara con el Opus Dei y me hizo ver que ahí me quería. Esas buenas religiosas se pusieron muy contentas y nunca vi en ellas un recelo porque me pasaba al bando laical, siempre lo había sido.

Un día fui con la Superiora General a pedirle oraciones por algo que después cristalizó en la erección del Opus Dei en Prelatura Personal, luego hablé para agradecerle a ella y su comunidad sus oraciones, la escuché feliz, como si se tratara de algo para ella, a esos grados de alegría llega la generosidad sin duda.

Cuando oí o leí, ya no recuerdo qué fue primero, a san Josemaría decir que tenía gran amor y veneración por el estado religioso, a mí eso me resultaba tan familiar como que me dijera alguien que tenía amor y veneración por el matrimonio: lo primero lo había vivido y aprendido de las religiosas que te cuento, lo segundo de mis padres.

Sé que esa comunidad quiere de manera especial a mi familia y a mí, porque me lo han dicho, no me sonroja decirlo aquí, al contrario, pago rezando por ellas, en especial por una que fue algo así como mi tía, yo la adopté, ella no lo sabe, porque si lo supiera, menudo lío en que la meto, es un secreto entre tú y yo nada más ¿eh?

Dejé mi ciudad y un día fui de trabajo a otra ciudad y sabía que ahí estaba mi tía, fui a saludarla, ya te imaginarás, un numerario emocionado por ver a esa religiosa y ella también, no te digo que lloramos, a Dios gracias, para este caso, somos más bien secos de modos de ser (tú sabes que en la viña del Señor hay de todo y nadie se siente mal), así que te digo, a ti el Opus Dei te sirvió para conocer y seguir tu vocación de religiosa, a mi una comunidad de religiosas fueron el medio del que Dios se valió para que hoy sea del Opus Dei. Nunca me cansaré de alabar la vida religiosa y de agradecerle lo que hacen por la Iglesia y sin egoísmos, por mí.

Solo te pido una oración por el Opus Dei y otra por Antonio que ha de tener bastante trabajo por hacer con este blog.

Que Dios las bendiga a todas Ustedes, hermanas alegres, rumbosas como decimosdas Ustedes, hermanas alegres, rumbosas como decimos, sigan celebrando los cumpeaños y santos como lo hacen, que así dan mucha gloria a Dios y sigan cantando como lo hacen, que quien canta, lo sabes por San Agustín, reza dos veces.

Tomás

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