Teatro: piratas

ACTO II

Barco de los piratas.
Se abre el telón y aparecen todos quietos en sus puestos.
Uno de los amigos se adelanta.

A.-    Pues, sí. Nos hemos embarcado con los piratas en este terrible galeón con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela. Nos dirigimos a la isla de los pulpos salvajes, para desenterrar el fabuloso tesoro que enterró el capitán Lutzardo. Mientras, en un barco como este, nunca hay tiempo para aburrirse.

Música de Titanic.

P.-    ¡Eh! (dirigiéndose a la mesa de control)
    ¡Gi-ta-nic! Se llama Gitanic (señalando el nombre del barco pintado a proa).

Wilson.-    A todo trapo. Timonel, media caña a estribor.

Roberts.-    Llevamos tres días de travesía y no nos hemos cruzado con ningún barco.

Wilson.-    Sí, y no vendría mal un abordaje para distraer a los hombres.

Contramaestre.-    Capitán, los chicos están nerviosos; necesitan un poco de pelea de vez en cuando.

Roberts.-    En cuando avistemos una vela nos lanzaremos a por ella.

Contr.-    ¡Eh, vigía! Ves algo desde allí.

Vigía.-    ¿Qué dices?

Contr.-    Digo que si ves algo desde arriba.

Vigía.-    No te oigo bien.

Contr.-    Que si…
    ¿Estás dormido, o que? Si te vuelvo a pillar dormido te paso por debajo de la quilla, ¡gandul!

Vigía.-    Eso no me lo dices a la cara, ballenato.

Contr.-    Balle… ¿Qué has dicho? No se te oye

Vigía.-    Eso no me lo dices a la cara, ballenato.

Contr.-    Balle que?
Vigía.-    …nato.

Contr.-    Baja y dímelo aquí si te atreves.

Vigía.-    Claro que me atrevo.

Cae un muñeco de arriba y lo coge el contramaestre.
Contr.-    Eres un vago y un gandul, y… un vago. ¿A que no me repites eso de ballenato aquí abajo, eh? En tu sitio allá arriba eres muy valiente, pero bajas a cubierta y te acochinas todo. La próxima vez te cuelgo de los pulgares. Y no me mires con esa cara. (Mientras dice todo esto va zarandeando al muñeco).
    ¡Buh!

Wilson.-    Un poco de orden. Es la hora de las clases.

Pirata.-    No…

P.-    Otra vez no.

P.-    ¿Por qué?

Wilson.-    Un buen pirata tiene que conocer bien su profesión y estar bien preparado para el futuro.

Roberts.-    A formar a cubierta (salen).
    Si recibo alguna queja del maestro, el susodicho elemento será duramente castigado.

P.-    ¿Se puede escribir con lápiz?

P.-    ¿Puedo ir al baño?

P.-    ¿Qué fecha es hoy?

P.-    ¿Alguien me deja una pluma?

Varios.-    ¿Quién tiene una pluma? / ¿Quién tiene una pluma? / ¿Quién tiene una pluma? …

P.-    ¿Te da lo mismo un lápiz?

P.-    ¡Pues claro!

P.-    ¿Quién tiene un lápiz? / ¿Quién tiene un lápiz?

Maestro.-    Bien. Empecemos repasando lo que vimos ayer. Navegación.
    ¿Estribor…?

Varios.-    Derecha / Izquierda (unos responden una cosa y otros otra, a la vez y levantando distintas manos).

Maestro.-    ¿Babor?

Varios.-    Izquierda / Derecha (igual que antes pero al revés).

Maestro.-    No, no, no. Vamos a ver. ¿Babor?
Varios.-    Derecha / Izquierda.

Maestro.-    ¿Estribor?

Varios.-    Izquierda / Derecha.

Maestro.-    ¡Así, ¿cómo vais a poder gobernar un barco en vuestra vida?! Nononoyno.
    Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.
    Es muy fácil. Tú, ¿con qué mano escribes?

P.-    No sé escribir.

Maestro.-    Pues, ¿con qué mano … juegas al fútbol?

P.-    Yo juego con los pies.

Maestro.-    Pues, ¿con qué?… Bueno, da igual. La mano boba es la izquierda, luego babor es la izquierda.

P.-    ¿Y para los que somos zurdos?

Maestro.-    ¡Los zurdos friegan la cubierta!

P.-    ¿Y los que no tenemos mano? (levanta un garfio).

Maestro.-    Es igual…
    Pasemos a otra cosa.
            ¿Cómo se llama esa vela? Tú.

P.-            Ah, no sé. La grande.

Maestro.-        Pero tiene un nombre.

P.-    Pues a mí no me la han presentado. Y además, eso qué más da. Si  mí me dicen que recoja una vela, pues pregunto ¿cuál? ¿Esa? Pues la recojo.

Maestro.-    (Cada vez más desesperado)
    Legislación marina. ¿Cuántos latigazos se le pueden dar…?

P.-    Eso no lo hemos dado.

Maestro.-    dios mío. Dejémoslo. Venga. Ustedes lo han querido. Nociones de combate. Al alcanzar un barco viene el abor…?

Varios.-    …daje.

Maestro.-    Muy bien. Muy bien. Y al saltar comienza el coombate cuerpo a cuerpo. Tú, listillo, levántate, venga, atácame.

Se levanta y le hace una llave de judo.

Maestro.-    ¿Ven? Es muy fácil. Vamos a repetirlo.

El pirata se levanta y le clava un sable o le dispara con la pistola.

P.-    Vamos a repetirlo, dice el tío.
    Bueno, continuaré yo. ¿Quién se sabe la raíz cúbica de 474552?

Varios.-    Yo / yo / yo.

P.-    Tú mismo.

P1.-    Setenta y ocho.

P.-    Correcto. ¿Cuál es la capital de Somalia?

P2.-    Mogadiscio.

P.-    ¿Cuál es el nombre científico del varano de la sabana?

Varios.-    Yo / yo / yo.

P.-    Tú.

P3.-    Varanus exantematicus.

P.-    Bien.

P3.-    ¡Iúúú! (Pavoneándose).

Pes.-    ¡¡Eh!! Ha picado, ha picado.

Van todos hacia uno que viene de la derecha con una caña tensa.

Pes.-    Lo tengo, lo tengo, es muy grande.

P4.-    Más fuerte, Logan.

P2.-    Aguanta.

P1.-    (Llegando) ¿Quién lo tiene?

P3.-    Es-Logan.

Tira y saca un pulpo bastante grande y se pelea en cubierta con él.

P1.-    Atrás.

P2.-    Cuidado.
P3.-    Es una fiera.

P4.-    Lo va a devorar.

Lo mata y lo muestra al público jadeante y victorioso. Se ven luces de sirena y se oye
una de policía.

Voz en off.-    Atención, somos de la guardia costera, permanezca con los brazos en alto (sube los del pulpo)
    Esos no, los suyos.
    Acabamos de verle cobrar esa pieza y es una especie protegida. Se encuentran ustedes en una reserva marina y está prohibido pescar cefalópodos de menos de 10 metros. Detengan la nave a la derecha, que vamos a abordarles.

Entran dos guardias civiles por la izquierda.

GC1.-    A ver. Los papeles (se los dan)
    Uy, uy, uy.
    ¿Y la ITV del barco?

Wilson.-    Aquí la tiene.

GC2.-    Bueno, no están mal; pero a este nos lo llevamos al cuartelillo.
    Y como les volvamos a pillar,  les metemos un paquete de cuidado, ¿está claro?

Roberts.-    No se preocupe, agente, que no volverá a suceder. No se preocupe. Usted perdone.

Se van.

Roberts.-    Como yo vuelva a ver a alguien sin el cinturón de seguridad, se le cae el pelo, ¿entendido?

Todos se aprietan el cinturón del pantalón.

Murmullo.

Vigía.-    Capitán, tormenta por,… por… por un lado.

Contr.-    Por estribor, idiota.

Vigía.-    Capitán, tormenta por estribor idiota.

Capitán dispara y cae de nuevo el muñeco de arriba.

Wilson.-    Todos a sus puestos.

Contr.-    Todos a sus puestos.

Wilson.-    Asegurar la carga.

Contr.-    Asegurar la carga.

Wilson.-    Recoger las velas.

Contr.-    Recoger las velas.

Tormenta.

MÚSICA.    

P.-    Ya pasó todo.

Roberts.-    Evaluación de la tormenta.

P.-    En viento, un notable; sobresaliente en lluvia, pero en olas no pasa de bien. Ahora, la música se sale.

Roberts.-    ¿Y daños?

P.-    Pues Custer se ha hecho daño en la espinilla, y a mí me duele un poco el codo.

Roberts.-    A veces pienso que tenemos la tripulación más inútil de todos los océanos de la tierra y parte del extranjero.

Wilson.-    Yo lo pienso siempre. Per no te preocupes: peleando son unos bravos, y los necesitaremos para llegar a la isla.

Roberts.-    Si es que llegamos…

P.-    Capitán, capitán, un espía.

Traen a uno entre dos piratas.

P.-    Es un espía. Le hemos pillado.

P.-    Es un espía de los casacas disfrazado.

Wilson.-    Y, ¿cómo lo han reconocido?

P.-    Ha sido muy fácil, le hemos echado el ojo enseguida  (el que habla es tuerto).

P.-    Ya veo (el otro le hace un gesto como "muy gracioso")

P.-    Estaba leyendo en el camarote, y ningún pirata sabe leer.

Wilson.-    ¿Cómo que no? Yo sé leer.

Roberts.-    Y yo.

P.-    Y yo.

P.-    Y yo también, faltaría más.

P1.-    Ah, bueno, perdona, tío (lo sueltan y se relajan).

P2.-    ¡Un momento! Lleva calcetines. Un pirata nunca lleva calcetines.

Roberts.-    ¡Yo! llevo calcetines.

P.-    Y yo.

P.-    Y yo.

P2.-    Perdona, compañero, te hemos confundido (se relajan de nuevo).

P1.-    ¡Pero los lleva limpios! Un pirata jamás los llevaría limpios.
    (Se ponen en tensión).

Wilson.-    ¡Es cierto! Cochino traidor. Te has descubierto.

Espía.-    Nunca conseguiréis llegar a la isla. El teniente Rogers os detendrá. Me habéis cogido, pero me vengarán.

Roberts.-    Basta de charla. Al tablón.

P.-    Reza lo que sepas, soldado, pues te van a devorar los tiburones.

P.-    Tiburoncillos, eeh (echando engodo).

Preparan tablón y avanza.

P.-    En virtud  de la ley del mar, acogiéndonos al artículo 83 barra 99, te declaramos culpable de espionaje y polizonería, siendo la sentencia la de saltar por el tablón a un mar repleto de tiburones, con la sola ayuda a modo de instrumento de defensa, de un cucharilla de café. El reo puede presentar recurso de apelación a partir de los seis días hábiles después de decretarse la pena.
    He dicho.

Wilson.-    Cúmplase.

Le empujan y le dan la cucharilla. Salta y se va corriendo por el pasillo central.

P.-    Hala, qué bruto.

P.-    Pobre tiburón (gesto de ver algo dessagradable).

P.-    Pero muérdele.

P.-    Capitán, los soldados están sobre aviso de nuestra expedición.

Wilson.-    No importa. Si nos encontramos con ellos, ya sabremos arreglárnoslas.

Roberts.-    Este buque está bien armado.

Contr.-    Hablando de todo un poco, tengo mucha hambre.

P.-    Sí, yo también, y llevamos varios días comiendo bocadillos. ¿No habíamos contratado a un cocinero? ¿Dónde está ese patán?

Roberts.-    Que lo suban a cubierta.

Suben al cocinero chino.

Contr.-    A ver ¿por qué no está ya la comida? ¿y por qué sólo comemos bocadillos?

Chino.-    Uh, uh. Chouanlei.

P.-    ¿Qué dices, repítelo si te atreves?

Chino.-    Chouan, chouan.

Contr.-    Calma, calma, no te está insultando, es que es chino y no conoce tu idioma. ¿Alguien habla chino, o lo que hable este pavo?

P.-    Contramaestre, Burton creo que se defiende bien.

Contr.-            Que venga Burton (entra).

Burton.-        Aquí estoy, contramaestre.

Contr.-          ¿Podrías entenderte con este chino?

Burton.-    Puedo intentarlo, pero por los rasgos, este chino es del norte, y allí se habla mandarín puro, y yo me defiendo más o menos en cantonés.

Contr.-    ¿En qué se diferencian?

Burton.-    Además de que cambian las erres por las eles y de que se comen la eses finales, el fonema bilabial oclusivo sonoro lo hacen sordo, y en vez de "BB", suena como "PP"; pero bueno, creo que podremos entendernos.
    ¿Hokazaki? (dirigiéndose al chino).

Chino.-    Otawa, Otawa    .

Burton.-    Muy bien, ¿qué quiere que le diga?

Contr.-    Dile que por qué no está ya la comida.

Burton.-    ¿Kawasaki, ping pong, choguenlai, manduqui?

Contr.-    Y por qué comemos sólo bocadillos.

Burton.-    ¿Tucumán, mitsubishi, bokata, hiroshima?

Contr.-    …de chopped.

Burton.-    ¿Trompia paquidermo solito?

Contr.-    Y que si no prepara otra cosa…

Burton.-    Bukikioto.

Contr.-    …que esté bien rica…

Burton.-    Comidita rica, rica.

Contr.-    …como paella, canelones, por ejemplo…

Burton.-    Tali aloz, loyito plimavela, tasi

Contr.-    Entonces lo trincharemos como a un pollo, así, así, así, así (con el cuchillo lo clava en la tabla como en el gran mandarín)

Burton.-    Yotequito la molleja, taca, taca, taca, ¡banzai!
    (clava cuchillo igual).

Contr.-     He dicho.

Burton.-    Chimpón.

Chino.-    Yamamoto.

Burton.-    Dice que cuando esté dispuesto le servirá a cada uno de los soldados en sus respectivos camarotes un exquisito recital de la más deliciosa comida occidental y que disculpe su torpeza si antes sólo les había hecho bocadillos, pero creyó que los piratas eran gente más ruda.

Contr.-    ¡A la cocina, limón!
    Más ruda. ¡Je!
Y además, si todavía fueran de jamón,… pero de chopped.

P.-            Eh, Johni. Ya que está oscureciendo…
            ¡Oscureciendo! (se atenúa la luz y hace gesto de conformidad).
            ¿Por qué no nos cantas una canción a la luz de la luna?

MÚSICA Y CANCIÓN.

Polifonía a capella.

            *            *            *

Vota esta noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *