¿Quien entra a formar parte del Opus Dei puede continuar frecuentando a personas del otro sexo?

Quien entra a formar parte del Opus Dei ¿puede continuar frecuentando a personas del otro sexo, o es considerado peligroso e inconveniente? ¿Es cierto que cuando un numerario se mueve conviene organizar una especie de cordón sanitario para evitar contactos promiscuos? (Perdona el tono tan franco, amo mucho al Opus Dei, pero más vale ser claros para explicar las dudas de algunos).
Chi entra a far parte dell'Opus Dei può continuare a frequentare persone dell'altro sesso, o è considerato pericoloso e sconveniente? E' vero che quando un numerario si muove bisogna organizzare una specie di cordone sanitario per evitare contatti promiscui?
(Perdona il tono molto franco, amo molto l'Opus Dei, ma tanto vale essere chiari per esprimere i dubbi di alcuni).

Si frecuentan el trato… lógicamente depende de las personas… y de lo que se entienda por “frecuentar”.

Sobre las personas: no es lo mismo un supernumerario, que está casado, etc., que lógicamente “frecuenta” el trato con su esposa, que un numerario.

Los numerarios se entregan libremente al servicio de Dios y de los demás en celibato apostólico. Es un compromiso firme y serio, que obliga de por vida, mientras esté en vigor su pertenencia a la prelatura. En el caso de los numerarios, como se comprenderá, el trato con personas del otro sexo será correcto y normal, tanto en la vida social como en la profesional… procurando a la vez ser fieles a su vocación, y piden a Dios que les ayude a serlo. Por otro lado, eso es exactamente lo mismo que le ocurre a cualquier persona casada: procurará evitar “aventuras” sentimentales, por amor a Dios y por amor a su mujer y a sus hijos… A ninguna mujer le agrada que su marido “frecuente” demasiado íntimamente a alguna compañera de trabajo o amiga. Creo que es de sentido común.

No entiendo bien la expresión italiana “si un numerario se mueve”. Pero suponiendo lo que los españoles, tan pícaros como somos, podemos imaginarnos… pues nada: que ese numerario es libre. Los numerarios están en medio de la calle, trabajando en todos los ambientes… y ya me dirás qué “cordón sanitario” puede haber. Si alguno sufriese algún problema por ese lado… que Dios le ilumine y que los que están cerca de él puedan ayudarle a pensar las cosas despacio y a no tirar la vocación por la ventana. Por lo menos, que lo piense despacio.

Como comprenderás, estos problemas en la fidelidad al celibato libremente elegido, dentro de la Iglesia, han existido desde hace muchos siglos. Pero nadie les puede impedir hacer lo que les dé la gana, porque la libertad está por encima de todo… y sin libertad no se puede amar a Dios.

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