Los del Opus Dei, una vez que entran, no tienen fácil la salida. ¿Por qué esa rigidez?

Los del Opus Dei, una vez que entran, no tienen fácil la salida. ¿Por qué esa rigidez?
La salida del Opus Dei es de las cosas más sencillas del mundo.

Durante los primeros meses, en los que los nuevos fieles van profundizando en el espíritu de la Obra y se ejercitan en el apostolado, no hace falta trámite alguno: basta con comunicar que no se sigue adelante.

Durante los siguientes cinco años, una vez al año han de renovar su compromiso interiormente y comunicarlo al director. Si no desean seguir, quedan automáticamente fuera de la Prelatura, otra vez sin trámite alguno.

Una vez que se han incorporado definitivamente a la Prelatura (lo que sólo es posible a partir de los seis años y medio de permanencia en ella), pueden también solicitar cuando quieran la dispensa de sus compromisos, cosa a la que siempre se accede.

Como es lógico, igual que cuando piensan incorporarse a la Prelatura, si alguno plantea tener dudas acerca de su continuidad, se le aconseja que lo piense despacio y se le ayuda en ese momento de crisis vocacional. Y luego actúan libremente según su conciencia.
Vota esta noticia