La obediencia y el plan de vida

Hablemos de la obediencia. ¿Cómo se concilia la obediencia debida a las autoridades de la Obra con la que se debe a las otras autoridades: los padres, el obispo, las autoridades civiles y políticas, los superiores en el lugar de trabajo?

¿Es verdad que algunos problemas se resuelven abruptamente con frases como “basta con dejar el trabajo, basta dejar a la familia, basta olvidarse de lo que diga el Obispo o el alcalde?

¿Qué cosas comprende exactamente el plan de vida? ¿La confidencia y el círculo forman parte del plan de vida? Gracias.

Parliamo dell'obbedienza. Come si concilia l'obbedienza dovuta alle autorità dell'Opera con quella dovuta alle altre autorità: i genitori, il Vescovo, le autorità civili e politiche, i superiori nel luogo di lavoro? E' vero che eventuali problemi vengono risolti sbrigativamente con frasi come "basta lasciare il lavoro, basta lasciare la famiglia, basta infischiarsene del Vescovo e del Sindaco?
Cosa comprende esattamente il piano di vita? La confidenza e il circolo fanno parte del piano di vita?
Grazie

– Creo que la obediencia a todas esas autoridades, y otras más que no citas, es compatible si se tiene en cuenta que la materia de cada una de ellas es independiente. El obispo no puede poner límites de velocidad a los vehículos, el superior laboral no puede mandarte rezar el rosario, el alcalde no puede cambiarte de despacho en tu trabajo, los directores del Opus Dei no pueden inmiscuirse en las decisiones laborales, políticas, culturales, etc. de sus miembros. Sobre esas frases que dices, la respuesta es que nunca he visto actuar así. Al contrario: se enseña a los miembros del Opus Dei, siguiendo el mandato del Señor (“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”) a ser ejemplares ciudadanos e hijos fidelísimos de sus obispos.

– El círculo no es una práctica de piedad ni una ceremonia litúrgica, sino un medio de formación colectivo, por lo que no forma parte del plan de vida espiritual. La confidencia o charla de dirección espiritual, tampoco forma parte del plan de vida: también es un medio de formación, pero en este caso es individual.

Vota esta noticia
 

¿Es cierto que la vocación comporta una tal cantidad de normas, criterios, costumbres…?

Te aprecio y rezo por ti. Pongamos un caso imaginario: supongamos que un fiel del Opus Dei, por ejemplo un profesional o un empresario de 40-45 años, se reúne a cenar con colegas de trabajo. Puede entender que, en el momento de pagar la cuenta, deba decir la excusa: “olvidé la cartera”, para esconder el hecho de que no se le ha dado la cantidad de dinero necesaria? Más en general, ¿es cierto que la vocación al Opus Dei comporta una tal cantidad de normas, criterios, costumbres, praxis y modus vivendi, que para poder vivirlos todos es necesario construir un “mundo aparte”, contradiciendo así con los hechos lo que se proclama de palabra, esto es: querer vivir brazo con brazo con todos los hombres?

Ti voglio molto bene, prego per te. Facciamo un caso immaginario: supponiamo che un fedele dell'Opus Dei, per esempio un professionista o un imprenditore sui 40-45 anni, si trovi a cena con colleghi di lavoro. Può capitare che, al momento di pagare il conto, debba tirar fuori la scusa "mi son dimenticato il portafoglio", per nascondere il fatto che non gli è stata data la somma di denaro necessaria? Più in generale, è vero che la vocazione all'Opus Dei comporta una tale quantità di norme, criteri, consuetudini, prassi e modus vivendi, che per poterli vivere tutti è necessario costruire un "mondo a parte", contraddicendo così nei fatti ciò che si proclama a parole, cioè di voler vivere fianco a fianco con tutti gli uomini?

1. La gente del Opus Dei, normalmente, lleva encima el mismo dinero que cualquier persona de su condición. Si uno del Opus Dei no paga una cena es porque es un “gorrón”. No sé cómo se dice en italiano, pero seguro que tenéis una palabra equivalente, porque es algo desgraciadamente frecuente en muchas partes. No le des más vueltas: es un gorrón. A mí me causaría vergüenza ver a uno de la Obra que se comportase así: no te quepa duda de que, si me tocase a mí pagar lo suyo, luego, a solas, le diría cuatro cosas. Y me devolvería el dinero, si es que quiere seguir siendo amigo mío.

Te voy a contar una anécdota, por si te sirve. En los años 50 San Josemaría hizo un viaje a Milán. Allí, acompañado de un numerario de esa ciudad, dedicó la mañana a visitar a varias personas. Al final, para regresar a casa, andaban cortos de tiempo. San Josemaría sugirió tomar un taxi y el que le acompañaba le dijo que no llevaba dinero encima. San Josemaría le corrigió, precisamente por el motivo que tú dices: aunque se ha de vivir una pobreza personal exigente, eso no es óbice para comportarse como personas responsables. Para valorar del todo este suceso, conviene saber que los de la Obra que vivían en Milán, pocos años antes de este suceso, no tenían a veces ni para comer, hasta el punto de que el Obispo de Milán en persona les envió, en varias ocasiones, cajas de patatas y otros alimentos básicos.

Hoy en día todo esto es mucho más sencillo, desde que existen las tarjetas de crédito. Los numerarios también las usan. Es una obviedad, pero lo digo adrede, porque hay gente cuya imagen de la Obra quedó congelada en una foto amarillenta, de 30 ó 40 años, y no quieren reconocer que las cosas cambian. Lo que no cambia es el espíritu de pobreza, que se vivirá, si Dios quiere, siempre.

2. Los del Opus Dei no viven en un mundo aparte. Piensa un poco: viven en medio del mundo, trabajan en todas las profesiones, forman hogares que son, muchas veces, la envidia de vecinos, familiares y amigos, por la alegría y la paz que transmiten.

Creo que lo que está lleno de “normas, costumbres, criterios, praxis y modus vivendi” es seguir ciegamente la corriente a esta decadente sociedad de consumo. Eso sí que cuesta trabajo: estar a la ultimísima moda, tener el último móvil, adelgazar lo suficiente para poder enseñar la mayor parte posible de tu cuerpo en verano, reunir absurdos y criminales argumentos contrarios a la razón para defender el aborto, ver por la televisión horas y horas de “telebasura”, ver lo que todos ven, oír lo que todos oyen, ir donde todos van, como borregos: es una falta de personalidad y un cúmulo enorme de nimiedades, que son de "obligado cumplimiento" para obtener el título de “política y socialmente correcto”.

La gente del Opus Dei, y otros muchos millones de cristianos coherentes, se rigen por muy pocas normas básicas, dadas por Jesucristo (como el decálogo o las bienaventuranzas) y resumidas por él mismo en dos reglas de oro: amar a Dios y amar a los demás. Las normas básicas de la fe y de la moral, enseñadas por la Iglesia en fidelidad a Jesucristo, son las que tenemos en común los católicos. Lo demás son cosas circunstanciales, que pueden cambiar, y de hecho cambian, con el transcurso del tiempo.

Me extraña que digas que los del Opus Dei forman un mundo aparte. La mayoría de las críticas se dirigen a decir lo contrario: que están “demasiado” metidos en todos los campos de la sociedad. Y eso molesta mucho a algunas personas, como puedes comprobar.

No sé si conoces, por ejemplo, la Universidad de Navarra. ¿Crees que aquello es un mundo aparte? ¿Por qué, entonces, está valorada como una de las mejores universidades españolas? En concreto, la Facultad de Comunicación, es la primera en casi todos los “rankings”. ¿Crees que eso se corresponde con la idea de “un mundo segregado”? Allí han estudiado miles de profesionales, entre los que están bastantes de los mejores periodistas de España. Y los hay de todas las ideologías políticas y de todas las sensibilidades religiosas, porque allí se ama y se respeta la libertad.

Los que piensan que la vida en el Opus Dei es tan rígida como dices, si no se han corregido, ya estarán fuera, gracias a Dios. Nos hace daño la gente rígida. Y hacen mucho daño a los demás, por eso deben corregirse. Lo preocupante es que algunos, encima de haber sido unos rígidos, y después de haberse largado, ya que vivir así es ciertamente insoportable, ahora encima echan la culpa al Opus Dei. Vivir para ver.

Yo todo esto lo achaco a la falta de oración. Si una persona del Opus Dei no reza, no dialoga verdaderamente con Jesucristo, todo lo verá deformado. Será incapaz de interiorizar el espíritu cristiano y el espíritu de la Obra. Si además le falta personalidad, en vez de decir que no entiende o que no es lo suyo, o que no le llegan las fuerzas, tratará de "imitar" conductas y buscar "criterios", en lugar de sentirse hijo de Dios, de ser verdadero amigo de Jesucristo, con la enorme "creatividad" que eso lleva consigo. Si reza, sabrá adaptarse perfectamente a todas las circunstancias. Si no reza, se convierte en un muñeco de trapo, acartonado, rígido y frágil. El trato con Dios, la recepción de los sacramentos, especialmente la Eucaristía es lo que da "vida", "alegría" y "flexibilidad" a la vida cristiana, también en el Opus Dei.

¿Es cierto que la vocación comporta una tal cantidad de normas, criterios, costumbres…?
5 (100%) 2 votos