¿Apoyó el Opus Dei la instauración de la monarquía de Juan Carlos I en España?

"Lo que el Rey me ha pedido" de Pilar y Alfonso Fernández-Miranda, Plaza & Janés, 1995.
"El 25 de febrero de 1976 se nombraron once nuevos presidentes de comisiones legislativas. Merece especial atención el cambio de presidente en la Comisión de Leyes Fundamentales: Gregorio López?Bravo sustituyó a Raimundo Fernández-Cuesta.
Aquí está la clave de la renovación casi total en las presidencias de las comisiones. Frente a Fernández?Cuesta, que no quería la reforma democrática, Gregorio López-Bravo, afín a las tesis del presidente de las Cortes, fue una importante ayuda en las 'Cortes de la reforma'". p.145. "Franco. Caudillo de España" de Paul Preston. Grijalbo?Mondadori, 1994. T.o.: "Franco. A Biography", Harper CollinsPublishers, London, 1993.
"En mayo de 1967, López Rodó delineó a Dinisio Ridruejo, el poeta falangista que había roto con el régimen, sus planes político de largo alcance. Preocupado por la fragilidad de un sistema dependiente de la vida de Franco, López Rodó quería reemplazarlo por una estructura más solida de instituciones y leyes constitucionales. Sobre la premisa de que 'el poder personal del general Franco ha concluído', López Rodó deseaba hacer que Juan Carlos fuera oficialmente proclamado sucesor a título de Rey." p.834.

"Juan Carlos I. La restauración de la Monarquía" de Javier Tusell, ed. Temas de Hoy, 1995.
"En cuanto a quienes representaron de un modo más claro la opción monárquica en el Gobierno de 1957, tenían como rasgo común no sólo el monarquismo y el colaboracionismo, sino también la pertenencia al Opus Dei. Ello explica que en las propias declaraciones de D.Juan en el libro de Sainz Rodríguez se atribuya a esta asociación religiosa una actitud global respecto a la cuestión monárquica en el sentido de propiciar la Monarquía de D.Juan Carlos. (…) Pero en las mismas actitudes iniciales de los miembros del Opus Dei había discrepancias que acabarían por hacerse patentes en los años sesenta. (…) D.Juan sí fue consciente de esas diferencias. Nunca consideró a López Rodó como uno de los suyos, pero sí a Pérez Embid y a Calvo Serer, por ejemplo, aunque a menudo temiera el escaso sentido práctico del segundo". pp.263?264.
"Al día siguiente, 19 de diciembre, don Juan reunió al duque con un grupo de consejeros (…). No constituían el plenario del Consejo, pero sí eran buena muestra de la pluralidad existente en dicho órgano, pues en la lista aparecían tradicionalistas, personas vinculadas con el pensamiento de Acción Española y un miembro del Opus Dei (Florentino Pérez Embid)".p. 297.
"Llegado a este punto no puede eludirse por más tiempo la mención de Laureano López Rodó (…). El acercamiento es, pues, tan difícil como obligado; lo segundo se impone por el hecho de que el protagonista de este libro [Juan Carlos I, Rey de España] sigue considerándolo ?con Fernández?Miranda y, en un tercer plano, con López Bravo? como uno de los políticos del régimen que estuvieron más cerca de él y le ayudaron más hasta el momento de la transición". pp.390?391.
"Por ser catedrático de Derecho Administrativo, y no de Derecho Constitucional, no pudo prestar a don Juan Carlos el servicio que le correspondió a Fernández?Miranda, pero ello no obsta para reconocer su mérito en la restauración monárquica, que persiguió con una tenacidad superior ala de cualquier otro político del franquismo". p.392.
"Tras aquella fecha [1957] Pemán había funcionado en la práctica como punto de coincidencia aceptado por todos ('panacea para nuestros males monárquicos', le denominó en una carta Sainz Rodríguez) y en él se había concentrado la representación de la causa dentro de España. (…)En la práctica quienes llevaban el peso de la causa monárquica eran Pemán y Sainz Rodríguez". p.393.
"[D.Juan] le hizo saber a su hijo su decisión utilizando para ello a una persona destinada a desempeñar un importante papel político durante la transición. Este es el sentido que cabe atribuir a la gestión de Antonio Fontán en los últimos días de noviembre de 1975".p.643.
"Cuando quedaron solos, don Juan se explicó: 'Tú ?le dijo a Fontán? eres la persona para llevarle un recado a mi hijo'". p.644.
"Los contactos periódicos entre el Rey y Fontán prosiguieron hasta la primavera de 1976; hasta en seis ocasiones sirvió de enlace entre padre e hijo". p.645.

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