Matesa y el Opus Dei

El caso MATESA (Maquinaria Textil del Norte de España) sólo se entiende -y con dificultad- si se conoce el ambiente en que se producían las maniobras políticas del tardofranquismo. En síntesis, sucedió que un sector trató de eliminar a otras personas, por considerarlas obstáculos cara al futuro, es decir, cuando Franco muriera. A la vez el caso fue jaleado por la oposición, por considerar que contribuía a desacreditar al propio franquismo. MATESA fue un lance monetario-fiscal de importancia, que alcanzó máxima publicidad cuando fue utilizado por Fraga, Solís y la "prensa del Movimiento", en contra de Carrero Blanco y López Rodó y de quienes aquéllos -los azules- consideraban compañeros políticos de López Rodó, y los asimilaban -a falta de mejor simplificación- a los tecnócratas del Opus.
José Vilá Reyes, empresario textil catalán hasta entonces prestigioso y popular, es denunciado en 1969 por la Dirección General de Aduanas, dependiente del Ministerio de Hacienda, en asunto relativo al comercio exterior y a los créditos oficiales para la exportación. El fraude del que se le acusa puede suponer varios miles de millones de pesetas. Coincide que los Ministros de Hacienda y Comercio, Espinosa y García Moncó, son miembros del Opus Dei, como también el anterior Ministro de Hacienda, Navarro Rubio. Su relativa tardanza en tomar medidas para investigar el problema, permite la utilización política del affaire por sus enemigos políticos: en contra de la opinión de Franco, siempre partidario de silenciar estos asuntos, lo lanzan a la opinión pública con cierto sensacionalismo. Cuando todo parecía dar a entender que los tecnócratas habían recibido un golpe mortal, Franco decide sacar del Gobierno a Fraga y Solís, así como a Espinosa y García Moncó, pero nombra Ministros a diversas personalidades más bien en la línea de Carrero y López Rodó, que continúan, respectivamente, como Vicepresidente y Ministro de Planificación.
Los perdedores en la crisis conservan, sin embargo, una fuerte cuota de poder en el ámbito de los medios de comunicación oficiales (muy importantes entonces, cuando la libertad de prensa apenas existía aún en España). Y montan una gran campaña, basada en datos falsos, pero tan enormes que se hacen verosímiles:
– se presenta a Vilá Reyes como miembro del Opus Dei: la realidad es que nunca lo había sido ni lo será (así lo ha dicho el interesado en infinidad de ocasiones); su única relación, como cientos de empresarios por aquellos años, había sido asistir a cursos organizados por el IESE, centro de estudios empresariales con sede en Barcelona, dependiente de la Universidad de Navarra;
– se presenta el interés del Opus Dei en tapar el asunto, porque MATESA habría entregado a la Obra miles de millones de pesetas procedentes de créditos oficiales (para conseguir verosimilitud se inventa una cifra exacta: 2.490 millones de ptas.). De poco sirven los desmentidos del interesado y de la Oficina de Información del Opus Dei. Vilá Reyes, en unos diez años, había donado a la Universidad de Navarra millón y medio de pesetas;
– además, se dijo que el Opus Dei tendría interés en tapar el escándalo, porque varios miembros de la Obra ocupaban cargos directivos en MATESA, y habían conseguido un trato de favor por parte de las personas de la Obra que entonces estaban en el Gobierno. Ante el desmentido fulminante del Opus Dei, nadie insistió ya en este punto, fácilmente demostrable, pues, efectivamente, nadie del Opus Dei ocupaba cargos ejecutivos en MATESA.
Pero el caso siguió adelante, en los medios de comunicación, así como en una Comisión especial de las Cortes Españoles (el parlamento del régimen de Franco, en el que lógicamente predominaban los azules), en el Juzgado Especial de Delitos Monetarios, y finalmente en la Audiencia provincial de Madrid y en el Tribunal Supremo. En estas diversas instancias, ningún miembro del Opus Dei, de los implicados en el asunto, fueron acusados ni condenados por dolo. Su honorabilidad sería reconocida públicamente, incluso, por Gil Robles, abogado de Vilá Reyes, a pesar de la escasa simpatía que tenía por el Opus Dei. También lo reconoció así el propio Franco, aunque bien a su modo: cuando los tres ex-ministros fueron encausados por el Tribunal Supremo, y para evitar que el affaire siguiera adelante, con desprestigio del Régimen, les indultó antes de que hubiera sentencia. Sólo Mariano Navarro Rubio consideró que debía dejar clara su inocencia, y escribió un extenso y detenido libro, El caso Matesa, Madrid, 1978.
Lo que nunca tuvieron interés en divulgar quienes montaron el caso MATESA fue que puso en marcha todo, consecuencia de un trabajo realizado también con profundo sentido ético y social, un miembro del Opus Dei, Víctor Castro, de profesión militar, que había sido nombrado tiempo atrás Director General de Aduanas.

A causa de esto, en vez de averiguar lo que pasaba, se apresuró a desbancar a los "azules" y a confirmar en sus puestos a los elementos del Opus, de los cuales he de decir que, en conciencia, aunque esa entidad no me sea simpática, no cometió ninguna irregularidad, y menos inmoralidad".
Gil Robles, en "El Correo de Andalucía", 17-IX-1978.

Vota esta noticia
 

El “asunto Matesa”

Vilá Reyes (Fundador y Presidente de MATESA):
-"Es absolutamente falso que yo haya dado al Opus Dei 2.490 millones de pesetas. Es una información que alguine habíadado al periódico Avanti, que reprodujoen primera plana Le Monde y que facilitada desde Madrid por alguien de camisa azul; sé su nombre, pero no quiero decirlo". TVE, 2ª cadena, Programa "Estudio Abierto", 22:00 h., 8-II-1984, Entrevistado por José María Iñigo. -"Se eligió Matesa por motivaciones estrictamente políticas. La afirmación de que pertenezco o he pertencido al Opus Dei es una invención tan falsa como la pretensión de que 2.490 millones de pesetas de Matesa fueron para organismos dependientes de la Obra". Actualidad Económica, 15-VI-1976.

-"Entre SODETEX y el Opus Dei no hubo nunca la menor relación. Tengo especial interés en dejar este punto claro. En primer lugar, yo no pertenezco ni he pertenecido nunca al Opus Dei, y en segundo lugar, no tengo nada que agradecer a muchos de sus miembros". Cambio 16, 6-II-1977.

-"Sé positivamente que López Bravo, a quien he visto en mi vida solamente dos veces, no tuvo conocimiento de la existencia de SODETEX ni tenía por qué tenerlo". Cambio 16, 6-II-1977.

-"Lo único que perseguían era procesar a determinados ministros y demostrar que los del Opus eran unos sinvergüenzas y unos ladrones. No previeron quizá la reacción de Franco que fue totalmente al revés, pero, en definitiva, creo que el Opus quedó bastante desprestigiado. A mi juicio injustamente, y eso que nunca he sido del Opus, ni nadie del Opus movió jamás un dedo para ayudarme. [Sin embargo, usted realizó determinadas aportaciones] Sí, sí. En diez años regalé un millón y medio de pesetas ala Universidad de Navarra, pero igual que lo habría hecho con una Universidad de los Testigos de Jehová". Opinión, 8-IX-1978.

-"No sé en qué libro se ha dicho que López Rodó y yo éramos íntimos amigos cuando la verdad es que sólo le saludé una vez que me lo presentaron a principio de los años sesenta. Prácticamente no lo conozco. [¿Y López Bravo tuvo algo que ver?] Absolutamente nada de nada. Tuve un procesión de procuradores que me visitaron en la cárcel pidiéndome que acusara a López Bravo. A pesar del 'bluff' que se montó para cargarse a este señor -del que tengo un gratísimo recuerdo- no tuvo ni la más pequeña intervención en el asunto Matesa. Ni García Moncó ni Espinosa, ni Navarro. Aunque a la gente le gustaría oir lo contrario, historias de corrupción y sobornos y cosas así. A ningún ministro, a ningún funcionario le envié yo ni una cesta de Navidad, esto que entonces era tan común". Opinión, 8-IX-1978.

-"Soy sustancialmente religioso; sin ser del Opus [¿por qué este matiz?] Porque hay mucha gente que lo piensa. No es que me moleste. Simplemente, que no soy del Opus. Además , el Opus conmigo no ha tenido ninguna actitud. Ahora bien: hay gente del Opus que se ha portado muy bien conmigo, y otras muy mal." Blanco y Negro, 18-24-VII-1979.

Mariano Navarro-Rubio (Gobernador del Banco de España durante el asunto Matesa):

-"Las vinculaciones de Matesa con la Obra son, por otra parte, una patraña, ya que puedo demostrar que la organización jamás ha recibido un duro de Vila Reyes. Allí lo que había era un intento de desprestigio de la institución y de una serie de personas que actuaban en la vida política". El País, 21-XII-1978.

José María Gil Robles (Abogado Defensor del Sr. Vilá Reyes):

-"He de decir que, en conciencia, aunque esa entidad [el Opus Dei] no me sea simpática, no cometió ninguna irregularidad, y menos inmoralidad". El Correo de Andalucía, 17-IX-1978.

-[El entonces ministro de Industria, señor López Bravo, ¿tuvo alguna implicación?] Sinceramente, creo que no tuvo ninguna". El Correo de Andalucía, 17-IX-1978.

Vota esta noticia