Los aspirantes o adscritos

La edad mínima para incorporarse jurídicamente al Opus Dei es de dieciocho años. Por tanto, nadie puede ser admitido antes de los diecisiete, ni se toma en consideración la petición de admisión de quienes no hayan cumplido los dieciséis años y medio. Las personas que, a partir de los catorce años y medio, deseen pedir la admisión, podrán hacerlo como aspirantes, mediante una carta dirigida al Vicario Regional (persona que representa al Prelado en cada país); a partir de los dieciséis años y medio, si perseveran en su propósito, pueden escribir la correspondiente carta al Prelado del Opus Dei. Los aspirantes no son por tanto fieles de la Prelatura. En el momento en que una persona pide la admisión como Numerario o Agregado, queda bajo la jurisdicción de la Prelatura. Los aspirantes, por tanto, no están aún bajo esa jurisdicción, y no son fieles del Opus Dei ni han adquirido ningún compromiso jurídico.

A todos, y de modo especial a los más jóvenes, se les explica que su vocación no comporta ningún secreto. Saben que pueden aconsejarse con quienes deseen: obrar así es una manifestación de sentido común. No obstante, hay que recordar que la doctrina multisecular de la Iglesia sobre este punto es clara: cada uno puede y debe seguir libremente la vocación que Dios le muestra –buscando los consejos que exige la prudencia–, sin necesidad de ningún permiso de su familia, ni para permanecer célibe, ni para el matrimonio, ni para el sacerdocio.

Los aspirantes o adscritos
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¿Cómo incorporarse al Opus Dei?

La incorporación se produce mediante una declaración formal por parte de la Prelatura y del interesado. Se basa en el valor de la palabra dada y en la honradez cristiana de la persona que se incorpora a la Prelatura, y lleva consigo un compromiso de por vida: luchar por ser santo, según el espíritu del Opus Dei.
Por tanto requiere mayoría de edad y una decisión libre, ponderada y madura. Exige además la necesaria información previa y un adecuado periodo de preparación.

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¿Cómo hacerse del Opus Dei?

Nadie puede incorporarse jurídicamente a la Prelatura hasta que ha cumplido al menos dieciocho años de edad, la mayoría de edad legal en casi todos los países. Por otro lado, lo cierto es que casi todas las personas que se incorporan al Opus Dei lo hacen después de haber cumplido los veinte o treinta años; y bastantes lo hacen aún más tarde. No hay votos en el Opus Dei. El vínculo personal con el Opus Dei se realiza por medio de una declaración bilateral (el Opus Dei y el interesado en presencia de dos testigos), en forma de contrato. Por esta declaración, el Opus Dei se compromete a proporcionar al interesado su ayuda y orientación en los asuntos espirituales y apostólicos propios de la vocación al Opus Dei, y a cumplir las otras obligaciones que respecto a los fieles del Opus Dei se determinan en su derecho propio, como la atención pastoral por parte de los sacerdotes de la Prelatura del Opus Dei (quedando siempre a salvo la libertad de los miembros para acudir a otros sacerdotes que no sean del Opus Dei).

El fiel cristiano que desea incorporarse al Opus Dei —la otra parte del contrato— declara libremente que está decidido a buscar la santidad con la ayuda de Dios y a hacer apostolado de acuerdo con el espíritu del Opus Dei, y se compromete a permanecer bajo la jurisdicción del Prelado delOpus Dei, en aquellos asuntos que afectan al ámbito propio de su compromiso (no en otros ámbitos, como puedan ser los políticos, profesionales, culturales, sociales, etc.).

El contrato dura un máximo de doce meses, hasta que es renovado (renovación que se realiza, como hemos dicho, en conciencia, personalmente y sin testigos, durante al menos cinco años consecutivos). La incorporación al Opus Dei sólo podrá hacerse para toda la vida tras un mínimo de cinco años de renovación del contrato temporal. Este tipo de contrato fue autorizado explícitamente por el Vaticano por medio del decreto Prelaturæ personales, de la Sagrada Congregación de los Obispos (1982), y se conoce con el nombre de Fidelidad (es aquí cuando los Numerarios se ponen un anillo como señal del compromiso que han adquirido).

Antes de esa incorporación jurídica, los pasos previos siguen el itinerario siguiente:

Una persona que ha pedido formalmente ser admitida en el Opus Dei, debe esperar como mínimo un período de seis meses antes de que se le conteste afirmativa o negativamente. Durante ese tiempo de espera, se le explican detalladamente los aspectos espirituales y prácticos del Opus Dei.

Al finalizar ese plazo, si continúa deseándolo y se cree que tiene realmente vocación al Opus Dei, esa persona es admitida. A lo largo de los siguientes doce meses (como mínimo), se le explican de nuevo todos los aspectos que deberá vivir a lo largo de su vida, y se da respuesta a todos sus interrogantes. En todo este tiempo, a pesar de haber solicitado formalmente la admisión y de habérsele concedido, la persona interesada no está todavía incorporada jurídicamente al Opus Dei. Sólo al concluir este período (es decir, cuando ha transcurrido ya un año y medio tras haber solicitado la admisión), la persona interesada y los directores del Opus Dei pueden decidir de común acuerdo establecer el mencionado compromiso contractual, por un máximo de un año. Naturalmente han de juzgar en conciencia, en cada etapa, que se trata de una llamada de Dios para aquella persona concreta, dentro de las limitaciones que tienen los hombres para juzgar sobre estas cuestiones de conciencia. Finalmente, antes de realizar el compromiso contractual, debe verificarse explícitamente que la persona interesada:a) entiende plenamente los compromisos que va a adquirir, y b) celebrará ese contrato libremente.

A continuación, en los siguientes cinco años (como mínimo) cada miembro debe renovar voluntariamente su compromiso contractual para continuar en el Opus Dei. Si no hace esta renovación, automáticamente deja de pertenecer al Opus Dei.

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