Proselitismo

¿Es cierto que el Opus Dei en su proselitismo llega a decir a determinadas personas que su vocación es la de ser, por ejemplo, numerario del Opus Dei? ¿Es cierto que a algunas de estas personas un tiempo después le dicen que ese no es su camino? ¿La vocación a ser numerario es mutable o es que no era verdad lo que le dijeron primero o lo que le dijeron después?

A mí nadie me dijo que mi vocación era ser numerario. Lo dije yo. Antes de pedir la admisión, tuve que solicitarlo con reiterada insistencia y demostrar que tenía recta intención.

Después, a los seis meses, hice la admisión, y me preguntaron, delante de testigos, si entraba libremente.

Al año siguiente, me comprometí temporalmente, por un año. Me volvieron a preguntar, ante testigos, si actuaba con libertad.

Durante cinco años seguidos, renové mi compromiso, sin que nadie me atosigara.

Al hacer mi compromiso definitivo, me volvieron a preguntar, delante de testigos, si quería ser numerario libremente.

Por tanto, a la primera pregunta, mi respuesta "personal", vivida, es que no. He visto pedir la admisión a mucha gente. A nadie le he dicho yo nunca que su vocación era esta o la otra. ¿Cómo se lo voy a decir? Sería una locura. Y al que me ha preguntado sobre su posible vocación, mi respuesta, aún en caso de ver que esa persona reunía condiciones para ser de la Obra ha sido: ¿te lo has pensado bien? ¿quieres meditarlo en la oración un poco más? ¿te das cuenta de que es para toda la vida? ¿te das cuenta de la seriedad de los compromisos que vas a adquirir?

La segunda pregunta y la tercera, como ves, pierden su sentido, al menos para mi.

Y si de alguno te consta que ha hecho eso, y está dentro de la Obra (que esa es otra), por favor, ponte en contacto con las autoridades de la Prelatura y que le corrijan, a poder ser inmediatamente, porque nos hace daño a todos.

Vota esta noticia
 

¿En qué consiste la preparación previa a la incorporación al Opus Dei?

Normalmente, la petición de admisión a la Prelatura está precedida por un tiempo de asistencia regular a medios de formación (retiros, clases, dirección espiritual), que permite conocer con hondura el Opus Dei. También se recomienda el ejercicio estable de las prácticas cristianas que los fieles de la Prelatura se comprometen a vivir, como la frecuencia de sacramentos, la oración, el apostolado, y en general, el esfuerzo humilde y constante por adquirir las virtudes.

Vota esta noticia
 

Los del Opus Dei, una vez que entran, no tienen fácil la salida. ¿Por qué esa rigidez?

Los del Opus Dei, una vez que entran, no tienen fácil la salida. ¿Por qué esa rigidez?
La salida del Opus Dei es de las cosas más sencillas del mundo.

Durante los primeros meses, en los que los nuevos fieles van profundizando en el espíritu de la Obra y se ejercitan en el apostolado, no hace falta trámite alguno: basta con comunicar que no se sigue adelante.

Durante los siguientes cinco años, una vez al año han de renovar su compromiso interiormente y comunicarlo al director. Si no desean seguir, quedan automáticamente fuera de la Prelatura, otra vez sin trámite alguno.

Una vez que se han incorporado definitivamente a la Prelatura (lo que sólo es posible a partir de los seis años y medio de permanencia en ella), pueden también solicitar cuando quieran la dispensa de sus compromisos, cosa a la que siempre se accede.

Como es lógico, igual que cuando piensan incorporarse a la Prelatura, si alguno plantea tener dudas acerca de su continuidad, se le aconseja que lo piense despacio y se le ayuda en ese momento de crisis vocacional. Y luego actúan libremente según su conciencia.
Vota esta noticia
 

¿Cómo incorporarse al Opus Dei?

La incorporación se produce mediante una declaración formal por parte de la Prelatura y del interesado. Se basa en el valor de la palabra dada y en la honradez cristiana de la persona que se incorpora a la Prelatura, y lleva consigo un compromiso de por vida: luchar por ser santo, según el espíritu del Opus Dei.
Por tanto requiere mayoría de edad y una decisión libre, ponderada y madura. Exige además la necesaria información previa y un adecuado periodo de preparación.

Vota esta noticia
 

¿Cómo hacerse del Opus Dei?

Nadie puede incorporarse jurídicamente a la Prelatura hasta que ha cumplido al menos dieciocho años de edad, la mayoría de edad legal en casi todos los países. Por otro lado, lo cierto es que casi todas las personas que se incorporan al Opus Dei lo hacen después de haber cumplido los veinte o treinta años; y bastantes lo hacen aún más tarde. No hay votos en el Opus Dei. El vínculo personal con el Opus Dei se realiza por medio de una declaración bilateral (el Opus Dei y el interesado en presencia de dos testigos), en forma de contrato. Por esta declaración, el Opus Dei se compromete a proporcionar al interesado su ayuda y orientación en los asuntos espirituales y apostólicos propios de la vocación al Opus Dei, y a cumplir las otras obligaciones que respecto a los fieles del Opus Dei se determinan en su derecho propio, como la atención pastoral por parte de los sacerdotes de la Prelatura del Opus Dei (quedando siempre a salvo la libertad de los miembros para acudir a otros sacerdotes que no sean del Opus Dei).

El fiel cristiano que desea incorporarse al Opus Dei —la otra parte del contrato— declara libremente que está decidido a buscar la santidad con la ayuda de Dios y a hacer apostolado de acuerdo con el espíritu del Opus Dei, y se compromete a permanecer bajo la jurisdicción del Prelado delOpus Dei, en aquellos asuntos que afectan al ámbito propio de su compromiso (no en otros ámbitos, como puedan ser los políticos, profesionales, culturales, sociales, etc.).

El contrato dura un máximo de doce meses, hasta que es renovado (renovación que se realiza, como hemos dicho, en conciencia, personalmente y sin testigos, durante al menos cinco años consecutivos). La incorporación al Opus Dei sólo podrá hacerse para toda la vida tras un mínimo de cinco años de renovación del contrato temporal. Este tipo de contrato fue autorizado explícitamente por el Vaticano por medio del decreto Prelaturæ personales, de la Sagrada Congregación de los Obispos (1982), y se conoce con el nombre de Fidelidad (es aquí cuando los Numerarios se ponen un anillo como señal del compromiso que han adquirido).

Antes de esa incorporación jurídica, los pasos previos siguen el itinerario siguiente:

Una persona que ha pedido formalmente ser admitida en el Opus Dei, debe esperar como mínimo un período de seis meses antes de que se le conteste afirmativa o negativamente. Durante ese tiempo de espera, se le explican detalladamente los aspectos espirituales y prácticos del Opus Dei.

Al finalizar ese plazo, si continúa deseándolo y se cree que tiene realmente vocación al Opus Dei, esa persona es admitida. A lo largo de los siguientes doce meses (como mínimo), se le explican de nuevo todos los aspectos que deberá vivir a lo largo de su vida, y se da respuesta a todos sus interrogantes. En todo este tiempo, a pesar de haber solicitado formalmente la admisión y de habérsele concedido, la persona interesada no está todavía incorporada jurídicamente al Opus Dei. Sólo al concluir este período (es decir, cuando ha transcurrido ya un año y medio tras haber solicitado la admisión), la persona interesada y los directores del Opus Dei pueden decidir de común acuerdo establecer el mencionado compromiso contractual, por un máximo de un año. Naturalmente han de juzgar en conciencia, en cada etapa, que se trata de una llamada de Dios para aquella persona concreta, dentro de las limitaciones que tienen los hombres para juzgar sobre estas cuestiones de conciencia. Finalmente, antes de realizar el compromiso contractual, debe verificarse explícitamente que la persona interesada:a) entiende plenamente los compromisos que va a adquirir, y b) celebrará ese contrato libremente.

A continuación, en los siguientes cinco años (como mínimo) cada miembro debe renovar voluntariamente su compromiso contractual para continuar en el Opus Dei. Si no hace esta renovación, automáticamente deja de pertenecer al Opus Dei.

Vota esta noticia