La fórmula para ser santo

¿No es un poco pretencioso intentar ser santo y creer "tener la fórmula" para conseguirlo? Lo digo porque a veces "algunos" parecen mirar por encima del hombro a los que hacemos lo que podemos…
Sí, es un poco pretencioso inventarse fórmulas humanas para ser santo: por eso el Hijo de Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, se hizo hombre, para llevar a plenitud la revelación divina del Antiguo Testamento y para darnos ejemplo de vida. Para indicarnos el camino del cielo y dejarnos en la Iglesia los sacramentos, canales de la gracia.

Por eso, pretender caminos de santidad fuera de la doctrina de Jesucristo es… cuanto menos arriesgado.

En el Opus Dei se pide a sus miembros una firme adhesión a la doctrina de Jesucristo, cuya depositaria, por voluntad del mismo Cristo, es la Iglesia.

Pero no se creen por ello mejores que los demás: al contrario. Lo consideran un don inmerecido de Dios y tratan por todos los medios de compartirlo con familiares y amigos. Y eso se llama "apostolado". Y lo hacen todos los cristianos, no sólo los del Opus Dei.

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