El Catecismo de la Obra

que me puedes decir acerca del "catecismo del opus dei"? porque es tan Celosamente guardado? y en cuanto a las constituciones? porque no fueron traducidas inmediatamente del latin?

Pues te diré que si lees la amplia biografía de Vázquez de Prada, recientemente aparecida, podrás ver lo que es el Catecismo de la Obra y cómo se compuso, y cómo lo explicaba San Josemaría a los primeros miembros del Opus Dei. No tiene ningún misterio y es una explicación sintética del espíritu de la Obra, de sus costumbres y de su derecho particular: los Estatutos. En varios libros publicados hace años, como "El itinerario jurídico del Opus Dei" o "El Opus Dei en la Iglesia" aparecen como anexo los estatutos íntegros (en latín) y también transcripción de los primeros reglamentos de la Obra y las sucesivas modificaciones, según cambiaba la figura jurídica. Esos están en castellano (lengua en que fueron escritos y aprobados). No hay ningún misterio.

Los estatutos del Opus Dei in the Church: An Ecclesiological Study of the Life and Apostolate of Opus Dei (inglés)

Aquí pongo algunos pasajes, tomados a vuelapluma, donde se habla de la composición del Catecismo de la Obra por San Josemaría. Todos proceden del libro citado de A. Vázquez de Prada:

No había tal ocio, ni siquiera aparente. El Padre, acompañado siempre de don Álvaro, hacía o recibía visitas, empleando el tiempo libre en redactar documentos, despachar asuntos de gobierno y retocar la redacción de algunos puntos del Catecismo de la Obra: una explicación, en frases breves, del espíritu y del derecho de la Obra. Y todo ese trabajo, sazonado de dolores y molestias.

No terminó el trabajo del Fundador en Roma con la aprobación del Opus Dei como Instituto Secular de derecho pontificio. Aún le quedaban gestiones pendientes, tales como acabar de retocar el Codex de la Obra, de acuerdo con la nueva terminología de la Provida Mater Ecclesia; o el llevar cuanto antes a la imprenta el Catecismo de la Obra, con algunas preguntas reformadas; en fin, el seguir la pista de una casa que habían encontrado días antes. Además, la noticia de la aprobación todavía no era pública y temía el Fundador que causase cierto alboroto. Cosa que veía con disgusto, pues podía interpretarse por la gente como ruidoso triunfalismo, quebrantando su lema de ocultarse y desaparecer.

Ese verano de 1947 el Fundador comentó a sus hijos el Catecismo de la Obra y les explicó la actual forma jurídica del Opus Dei, de acuerdo con la sanción pontificia.

Aquella aparente inactividad, mencionada por el Fundador a sus hijos en Città Leonina, tomaba mayor vuelo de día en día, conforme se incorporaban a la Obra en Italia los primeros miembros. En junio de 1948 contaba ya con un pequeño grupo de italianos que habían venido recientemente al Opus Dei. Ese mismo verano los envió a Molinoviejo, para que asistiesen a un curso de formación y, conviviendo con gente de diversos países, conocieran mejor la Obra. Era aquel un curso internacional, en que estaban los primeros portugueses y mexicanos, y hasta el primer irlandés, representando el espíritu universal de que les hablaba el Padre # 99. De labios del Fundador aprendían la historia y el catecismo de la Obra. Siempre tuvieron por venturoso el recuerdo de aquellos días.

En los meses de mayo y junio el Fundador había estado preparando su trabajo estival: preparar para la imprenta viejas cartas muy extensas y acabar también el ciclo impreso de las Instrucciones sobre el espíritu y los apostolados del Opus Dei. ¡Ya era hora! —escribe—. En cambio, la cuarta edición del Catecismo se retrasa. Hay que tener paciencia. Podrá ser el regalo de fines de año. Es sabido que todos están sobrecargados de trabajo y no se puede repicar y andar en la procesión (Carta a Florencio Sánchez Bella, en EF-650525-2). Se refiere al Catecismo de la Obra (cfr. supra).

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Los estatutos antiguos.

Se pueden consultar en algún sitio los estatutos antiguos? ¿Se mantiene para los miembros del Opus Dei alguna obligación recogida en aquéllos y que no figure en los nuevos? Gracias. En el libro que cité hace poco vienen como apéndice documental todos esos textos. Narra toda la historia del camino jurídico del Opus Dei, desde el principio. Si te interesa el tema, te lo recomiendo.

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Los Estatutos.

Si son públicos los Estatutos,pero no están traducidos y sólo aparecen en libros especializados… ¿Por qué no dices que es para dificultar la traducción a quienes quieren hacer un daño a la Obra o criticarla o sacar consecuencias? En fin, están en la Internet pero están en inglés, en una página que publica varias curiosidades negativas para el Opus Dei. Así de simple. Si váis a ser sinceros, decid las cosas enteras !

Son públicos, evidente, desde hace muchos años. Entonces, ahora criticas que se hayan publicado en libros especializados. ¿Dónde quieres que se publiquen? ¿Como apéndice de las recetas de Arguiñano? Venga, tío, relájate.

Los he leído varias veces, están muy bien explicados en español y en otros idiomas en esos libros tan "especializados" que citas, y te recomiendo su lectura, pero cuando te hayas relajado.

Por cierto, en una pregunta tuya ha quedado demostrado (he dejado pasar adrede unos días para contestarte a la segunda pregunta y darte tiempo) que la verdad te importa poco. Sí: relájate.

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¿Se pueden consultar en algún sitio los Estatutos del Opus Dei en español?

¿Se pueden consultar en algún sitio los Estatutos del Opus Dei en español? Si no es así, es decir, si no están traducidos, ¿a qué se debe? ¿Tienen acceso los que son del Opus Dei a la traducción? Gracias.¿Se pueden consultar en algún sitio los Estatutos del Opus Dei en español? Si no es así, es decir, si no están traducidos, ¿a qué se debe? ¿Tienen acceso los que son del Opus Dei a la traducción? Gracias. Agradezco la pregunta, para aclarar de una vez por todas el enorme misterio del que algunos han querido rodear los "Estatutos" del Opus Dei.

El Opus Dei, cuando fue erigido en Prelatura Personal en 1.982, fue dotado por la Santa Sede de un "Codex" jurídico particular, como está previsto por la legislación eclesiástica, en el Código de Derecho Canónico.

La figura de la Prelatura no fue un "privilegio" para el Opus Dei. Al contrario. El "privilegio" era la situación anterior, pues al no encajar la figura de "Instituto secular" con la vida de la gente de la Obra, su reglamentación canónica no tenía más remedio que contener "excepciones" por todas partes. Gracias a Dios, ahora no hay ninguna "excepción", puesto que la figura de la Prelatura se adapta perfectamente a la mentalidad y a la vida de los cristianos corrientes, que eso son los miembros del Opus Dei: no son religiosos ni asimilados a los religiosos (respetando y amando mucho a los que sigan el camino religioso, un tesoro para la Iglesia, quede claro).

Antes de erigir la Obra en Prelatura Personal, el Santo Padre Juan Pablo II, aunque no tenía ninguna necesidad de hacerlo, quiso enviar la documentación oportuna a todos los obispos de los países donde trabajaba ya el Opus Dei. Esa documentación se envió a más de 2.000 obispos. Sólo unos 30 contestaron con sugerencias, la mayoría de ellos de diócesis donde el Opus Dei no estaba presente. Es decir, fue un paso dado por Juan Pablo II en comunión estrechísima con el episcopado, aunque -lo vuelvo a repetir- no tenía necesidad estricta de pedirles su opinión.

En el momento en que la Obra fue erigida en Prelatura, en 1.982, el Opus Dei envió a todos los obispos del mundo en cuyas diócesis había labor apostólica de la Obra una copia de los Estatutos. Es decir: desde el primer minuto (y no es aventurado pensar que desde incluso antes) miles de obispos tenían en sus manos los Estatutos del Opus Dei. Nunca han sido secretos. Es una mentira muy grande.

Además, en 1.989 se publicaron íntegros (ver noticia en El Mundo). Aparecieron en un libro titulado: "El itinerario jurídico del Opus Dei. Historia y defensa de un carisma". En ese libro aparecen los estatutos íntegros, en latín, y a través del texto, bastante detallado, se explica con pelos y señales cada parte de los mismos, salen infinidad de apartados traducidos y anotados, etc. Es decir: está todo claro y transparente. Salen también en ese libro, por ejemplo, otros documentos y reglamentaciones jurídicas anteriores del Opus Dei, en el idioma en que fueron otorgadas. Las primeras en español, claro, cuando la Obra todavía no se había extendido por otros países. Y luego en latín, en italiano, etc. Lo lógico y normal, vaya.

Por si fuese poco, en 1.993 se publicó otro libro "El Opus Dei en la Iglesia", más asequible, en el que vuelven a aparecer como anexo los Estatutos íntegros. También en este caso, en el texto se explican con detalle numerosos aspectos de los mismos y se traducen los párrafos más significativos.

Otras instituciones de la Iglesia han tardado siglos en publicar sus constituciones. La transparencia, en el caso del Opus Dei, ha sido enorme. Además, como ya se dijo aquí, los miembros de la Prelatura reciben periódicamente, dentro de su formación específica, cumplida información sobre el contenido del marco jurídico de la Obra.

¿Cuándo lo veremos traducido a las principales lenguas internacionales? Pienso que cualquier día. Y me imagino que, antes de publicarlo, habrá que pasarlo para aprobación por la Santa Sede, que es la "dueña", por así decirlo, de ese texto, pues es el Santo Padre el que otorga a la Prelatura sus Estatutos. Ojalá se haga pronto, y me encantaría que fuese una edición bien anotada y trabajada, para que todo el mundo, incluidos los que no saben nada de derecho canónico, lo puedan entender. Harán un gran bien a mucha gente, porque son preciosos.

A los que dicen que publicarlos en latín equivale a mantenerlos en secreto, les diría que se delatan ellos mismos como unos ignorantes y que, en ese caso, la inmensa mayoría de las fuentes de la cultura occidental son totalmente "secretas". O sea, que quizá no tienen malicia, sino ignorancia.

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