En muchas instituciones de la Iglesia hombres y mujeres asisten juntos a charlas

En muchas instituciones de la Iglesia hombres y mujeres asisten juntos a charlas, conferencias y actos litúrgicos. ¿Por qué no es así en el Opus Dei?

En el Opus Dei no organizan actividades mixtas porque piensen que sea "malo" o "pernicioso". Simplemente piensan que no han recibido de Dios la gracia correspondiente para actuar así.
Es un hecho fácilmente comprobable que los sacerdotes diocesanos de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz organizan en sus parroquias –de acuerdo con las líneas pastorales recibidas de sus respectivos obispos– actividades que pueden ser mixtas.

Es decir: no es que sea malo. Simplemente, que la Obra es como es, por voluntad de Dios.

No hay que olvidar que el Opus Dei no lo ha inventado un hombre, sino que nació por inspiración divina. Y ha recibido todas las aprobaciones de la Iglesia, desde sus comienzos.

De todos modos, como de hecho sucede en todo el mundo, cada institución, grupo o parroquia puede organizar las actividades de formación cristiana como mejor le convenga.

Y luego –otra vez la libertad– la gente asiste donde le da la gana: a los medios de formación del ¿Por qué no puede haber contacto de ningún tipo entre hombres y mujeres en el centro de residencia del Opus Dei?
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Cómo dar charlas para niños de 10 a 15 años

Hola Antonio:
Me llamo Pablo Raganato y soy numerario de Argentina y yo también estoy en un club (más que nada en los comienzos) y estoy buscando un temario para dar charlas a chicos de entre 10 y 15 años. Y no me vendría mal que me mandes algún consejo sobre cómo mejorar esta labor.
Te felicito por todo lo que haces y te agradezco tu atención.
No soy un gran experto en el tema, pero algo sé de esto. Más que nada, porque el club en el que trabajo tiene ya muchos años de existencia, y hay mucha experiencia acumulada.

Creo que lo más importante a la hora de dar una charla -no importa el auditorio- es pensar en los oyentes y en Jesús. Porque con esa charla pretendes que se acerquen a Jesús, que le conozcan mejor, que le quieran más. Por eso, lo primero es rezar por todos los que van a asistir, ofrecer un pequeño sacrificio por ellos y preguntarle a Jesús: ¿Tú, qué les dirías? ¿Qué quieres que yo les diga? ¿Cómo se lo puedo decir para que les ayude más?

De ahí, de tu oración, es de donde saldrán todas las charlas.

A parte de esto, que es lo más importante, también es muy bueno -sobre todo con los más pequeños- cuidar algunos detalles:
– Brevedad: si pasa de 15 minutos ya has perdido toda la atención y la próxima charla será para ellos "otro rollo".
– Interacción: que ellos también participen de algún modo. Se les puede ir haciendo preguntas para conseguirlo. O pedirles al comienzo de la charla que expliquen alguna idea importante que se tratará en la charla; como no sabrán explicarla bien, atenderán para poder captar la idea.
– Motivación: para animarles a veces ayuda darles algún caramelo cuando aciertan las preguntas, o cuando se portan bien. En las clases de catecismo es una buena experiencia que se vayan antes de la charla los que ya se hayan aprendido las preguntas, o algunas de ellas, para que las estudien con más interés.
– Movimiento: es importante hacer algo de teatro en las charlas. Ten en cuenta que los niños están acostumbrados a ver la TV, jugar al ordenador y a la Play Station (o la Nintendo). En este tipo de actividades hay mucho movimiento y sonidos diversos. Si el que da la charla no se mueve, ni cambia de volumen de voz, ni hace nada especial, la atención de los niños durará 10 segundos aproximadamente.

También es muy necesario hacerse un temario de las charlas, para que no se quede ningún tema importante en el tintero.

Espero que te ayude.

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