¿Por qué el Opus Dei se fija tanto en lo que no hay que hacer?

porque el opus dei se fija tanto en lo que no hay que hacer cuando lo importante es la caridad y no tanto las conductas prohibitivas que se desprenden del libro matriz de la obra que es camino. no parece un poco alejado de lo que realmente dios quiere de nosotros?
El Opus Dei se fija sobre todo en santificar el trabajo: convertir todas las ocupaciones en un encuentro con Dios (¡es posible!) y en una ocasión de servir a los demás.

Eso implica hacer unas cosas y omitir otras. Pero no supone ninguna negación. Por ejemplo, yo te podría preguntar: ¿por qué al mirar el Opus Dei quieres ver algo negativo, cuando lo importante es la caridad? ¿No está tu actitud alejada de lo que Dios quiere de nosotros? Bueno… sólo es una prueba para que veas que los puntos de vista varían mucho: lo importante es la sustancia de las cosas. Y ahí creo que concidimos. Jesucristo habla mucho de lo que hay que hacer… y también de lo que no hay que hacer.

¡Ah!, y me gustaría que leyeras Camino: quizá tu impresión está causada por una lectura o cita parcial.

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El trato a los que dejan la Obra.

He hablado personalmente con muchas personas que han dejado de pertenecer al Opus Dei, y personalmente no están muy enfadadas ni "rebotadas". Al contrario: están agradecidos por toda la formación que han recibido y por lo mucho que han aprendido.
Paralelamente en la mayoría de estas personas advierto otro punto en común. La forma en que son tratadas por los directores de la Obra: no pueden seguir frecuentando el centro (tiene que ir por otro, o por ninguno en una temporada); basta que sepan que una persona ha pertenecido a la Obra para que le impidan la entrada en un colegio Mayor de la Obra…etc…

Y esto no es por errores personales de personas concretas, sino por la dinámica institucional (está previsto cómo hay que tratar a las personas que dejan la Obra…pues hay un documento que lo explica detalladamente, etc…)

¿Qué hay de verdad en todo esto?; porque la Obra ayuda “a su manera” a la Iglesia, y es muy positivo que imparta medios de formación…pero, ¿por qué luego todo este tipo de tejemanejes?

PD: En estas páginas se deja claro que las personas de la Obra, como son humanas, se equivocan…Lo que voy observando es que la Obra poco a poco está empezando a reconocer sus errores, y a pedir perdón por ellos (como hace el Papa).

Empiezo por el final: eso no es de ahora. Tanto el fundador de la Obra como sus sucesores han dejado siempre bien claro que todos podemos equivocarnos y no sólo eso, sino que de hecho nos equivocamos. También es cierto que en el Opus Dei hay medios más que de sobra para corregir los errores, sean propios o sean ajenos. Hay mucho escrito sobre ese tema en este blog y no me extenderé más.

Y sobre el trato con personas que abandonan la Obra, comparto tu punto de vista, pero te aseguro que yo no he dado jamás la espalda a nadie, por el hecho de haber dejado la Obra. Al revés: me doy cuenta de que están necesitados de especial afecto. Lo cierto es que tampoco he visto nunca que (al menos delante de mí) alguien haya despreciado a estas personas. Hago memoria y… te aseguro que no lo he visto hacer.

Fíjate que, en tu primer párrafo, la fuente son personas reales de carne y hueso: das un testimonio vivido por ti. Y de los siguientes párrafos no nos dices la fuente, parece que es lo que tú te imaginas, o esa es la sensación que da. Y te agradezco la pregunta, que quede claro, no lo digo por quitarle sentido. En cualquier caso, describes una variedad de situaciones: los que van por otro centro, los que un tiempo son atendidos en otro lugar y luego van a un centro, y muchas más alternativas que hay y habrá, porque cada persona es distinta.

Imagínate que tienes que tomar tú la decisión de que una persona que abandona la Obra siga yendo por el mismo centro o vaya por otro centro. O incluso que, porque él lo pida u otra razón, sea preferible atenderle en lo que necesite de otro modo (puede haber razones para ello, piénsalo). Tienes que valorar varias cosas. Primero, elegir aquello que el interesado desee, lo que realmente le vaya a ayudar y le resulte más cómodo. Segundo, el efecto que puede causar en los demás (los de la Obra y los que no lo son), ante el hecho de que se pueda trivializar la pérdida de la vocación: una vocación divina no es una pulserita de Madrid-2012, como te puedes imaginar, que se quita y se pone. Y esto, sin juzgar las causas por las que una persona haya dejado la Obra, que sólo Dios conoce.

Este ejemplo que voy a poner es limitado, pero puede ayudar. Piensa en una parroquia: si el párroco decide colgar la sotana y largarse, pues seguro que nos dará mucha pena, hay que respetar eso, pero… ¿sería lógico que continuase trabajando en la parroquia, pongamos de jefe de cáritas, o algo similar? ¿No crees que sería chocante, al menos para algunos? Pues parecida es la sensación que puede quedar en un centro si una persona que hasta ayer era numerario sigue por allí, como si tal cosa. El mismo interesado se podría sentir incómodo.

Esta es la realidad que yo he visto, y también es la "dinámica institucional", te lo aseguro. Es un asunto delicado, en el que se procura extremar la caridad con las personas, por eso no hay dos casos iguales, ni reglas rígidas, ni las puede haber. Pero el hecho cierto es que, como tú dices, la inmensa mayoría no están "enfadados", sino "agradecidos".

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    La eutanasia y el suicidio asistido.

    Sé que va a denominar esta pregunta como "tonta", pero quisiera que me la respondiera porque me dejó sin palabras un ateo amigo mío. Me dijo los siguiente: "Los católicos siempre se vanaglorian de lo bueno que es el Cielo… es la Gloria… el Paraíso nada menos. Sin embargo, cuando alguien se encuentra en un Estado tan lamentable como Ramón Sampedro (Galicia) y quiere ir junto a Dios, la Iglesia está en contra. La Iglesia tendría que estar a favor del suicidio asistido (si la persona quiere y está lúcida, que conste eh) ya que si vamos a un mundo mejor y a reencontrarnos con los nuestro, ¿Por qué ese afán de querer retenernos en nuestras penurias y ese miedo a la muerte cuando se habla de la eterna felicidad del más allá" Le ruego que me dé una buena respuesta para mi compadre. UN afectuoso y sinsero saludo desde acá

    Si vieras a un hijo tuyo dispuesto a suicidarse: ¿le ayudarías a matarse?

    Pues igual que a tu hijo, deberías ayudar a los demás. Eso es el cristianismo: el amor. Un amor que dice "deseo que mueras", no es amor.

    Hasta ahora, la sociedad era optimista: tenía un verdadero "optimismo antropológico": todos pensábamos que es mejor existir que no existir. Y actuábamos en consecuencia.

    Ahora, cuando muchos huyen de Dios, hay bastantes personas que se encuentran solas y temerosas. Prefieren morir. Y lo peor es que los demás lo ven y les dicen: "Adiós, uno menos para las colas de urgencias".

    Muchos recursos sobre eutanasia en esta página de un sacerdote tetrapléjico.

    Comentario relativo, a esta pregunta, muy interesante.

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    ¿Costumbre evangélica de correción fraterna?

    ¿"Costumbre evangélica de correción fraterna"? yo sienpre había oído: "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra". No me gusta eso de "correccón fraterna" Si siempre has oído eso es porque no has oído el Evangelio entero. Y si no te abres a todo el Evangelio no pillarás la maravilla completa.

    Otra cosa: la corrección fraterna es todo menos una "pedrada", hombre. Tú mismo, llevado de tu buenísima intención, me estás intentando corregir con tu pregunta. Y no me ha parecido una pedrada, ni nada por el estilo.

    "Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano." (Mt 18, 15).

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    ¿Por qué tenemos una convivencia tan puñetera?

    Al margen de que la beatificación sea justa o injusta, lógica o disparatada, ¿no encuentra una actitud atávica en el español de echar por tierra todo lo suyo? ¿Por qué tenemos una convivencia tan puñetera? Me viene a la memoria una anécdota del fundador que ilustra un poco lo que me dice. (…) Un día, vestido de sotana, cogió un taxi y comenzó a charlar con el taxista de lo que había ocurrido en España, de la inutilidad de la lucha y del desastre que había ocasionado a tantas familias. Josemaría postulaba el diálogo, el enfrentamiento verbal ante las distintas posturas ideológicas, pero que éstas nunca explotaran en un río de sangre.

    El taxista permaneció callado ante los comentarios de Josemaría. Al final del trayecto, le preguntó el taxista: ¿Estuvo usted en Madrid durante la guerra? "Sí", le contestó Escrivá. "Lástima que no le hubieran descerrajado cuatro tiros".

    Escrivá le pagó la tarifa y al salir le entregó un billete de cinco duros. "¿Tiene usted hijos? ¿Sí? ¿Cuántos? ¿Tres? Bueno, pues ese dinero para que se compren unas chucherías." Esa reacción, me parece, es muy significativa del talante que tenía hacía la vida.

    Alvaro del Portillo, Suplemento Semanal (Madrid), 10.5.92 (entrevista de Tomás García Yebra)

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    ¿Por qué las numerarias viven desconectadas totalmente de la familia?

    En el opus dei se dice que la familia es una de las cosas mas importantes,¿entoces porque las numerarias y auxiliares de numerarias viven en casas del opus desconectadas totalmente de la familia?
    Para que haya millones de familias cristianas… tiene que haber en la Iglesia algunas personas que renuncian ellas mismas a formar un hogar… y así dedicarse al apostolado con todas sus fuerzas.

    Los ejemplos de esto no están sólo en el Opus Dei, sino en toda la Iglesia: los sacerdotes, etc.

    Además, los centros del Opus Dei no son cuarteles ni oficinas para funcionarios: son hogares de familia.

    Y otra cosa: los miembros de la Obra que viven en los centros no están desconectados de sus padres y hermanos: al revés.

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    ¿No te saludan?

    Yo fuí numerario sufientes años, no llegué a hacer la Fidelidad. Porqué creen que los miembros de la Obra que te conocieron (no pocos), no te saludan cuando te ven? Asistí a la visita que hiciera Mons. Echevarria a Centro America, y ninguno de que conocí me saludó o se atrevió a verme a la cara. (A excepción de uno que por obligación me saludó en la puerta del establecimiento donde llegó el Prelado). La respuesta no la espero individual, ya que es algo que también me lo han preguntado otros ex-miembros "no resentidos" con la Obra que han visitado este blog.

    Yo saludo a todas las personas que conozco, con independencia de su itinerario espiritual. Y cualquier persona de bien, del Opus Dei o no, también lo hace. Está a la vista de miles de personas en todo el mundo, que lo comprueban diariamente. Lo sabes de sobra, y lo saben la inmensa mayoría de las personas que están en tu situación. Sólo están "enfadados" unos poquitos, y les da igual que los saludemos o no: se enfadan en los dos casos, porque están como cerrados y parece que todo lo envuelven en la tristeza y en el rencor. Me da mucha pena. Ayúdame a rezar para que Dios les ayude y quieran deshacerse de ese lastre que los atenaza.

    Hagamos lo que hagamos, todo es malo. Si no los saludas, dicen que los abandonas. Si los llamas o los saludas, dicen que les perseguimos sectariamente y no les dejamos en paz y te mandan a la porra, con la puerta en las narices. Hay acusaciones en los dos sentidos. Ya me dirás tú la solución. Personalmente, me duelen esas reacciones. Y me consuela observar que esa actitud es, gracias a Dios, muy minoritaria, por lo que veo todos los días.

    Lo del saludo "por obligación" dice algo acerca de la objetividad y de los juicios de intenciones. Tu pregunta equivale a que alguien te preguntase a tí: "¿Por qué fulanito no saluda a los de la Obra más que por obligación?"

    ¿A que fastidia? Pues que sepas que no lo digo en serio: lo digo para hacerte pensar. Te aprecio, comprendo que lo pasas mal, y me gustaría ayudarte. Miles de personas no merecen que les insultes de ese modo. Y por favor, escribe un email a alguien de la Obra en tu país, cuéntale lo que me cuentas a mí, y vuelve a escribirme, con el resultado. Ya que estás convencido de que te han tratado mal, ¿serás capaz de buscar la verdad y de corregir al que yerra valientemente, como nos mandó Jesús? Yo creo que sí. Si no has hecho eso, piénsalo, haces muy mal en calumniar, y esa mancha que lanzas, dificilmente se borra y Dios te pedirá cuenta. Alla tú.

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    Centrarse en la misericordia.

    ¿Por qué el opus dei se empeña en centrarse en la ley, y no en la Misericordia de Dios, en la Historia de Salvacion que tiene proyectada para cada hombre? Pues no lo sé, porque no es verdad. El Opus Dei no cumple con ninguno de los "clichés" o etiquetas que le ponen algunos. Creo que deberías ser un poco más crítico y tratar de conocer las cosas de primera mano. En este caso, es bien fácil.

    Como tú mismo verás, todas las obras de san Josemaría están impregnadas, como no podía ser de otra manera, de llamadas a la misericordia de Dios y también de exhortaciones a las personas para que, imitando a Jesús, seamos todos misericordiosos.

    Aquí copio unas palabras del Brian Kolodiejchuck, postulador de la causa de canonización de la Madre Teresa de Calcuta (26-2-2002):

    Entre otros muchos, quisiera detenerme a comentar un punto particularmente característico del carisma de la Madre Teresa: su amor por los pobres, por los enfermos, por los moribundos; en definitiva, por los más necesitados de ayuda. En ellos, la Madre Teresa veía al mismo Cristo. También en la vida del beato Josemaría encontramos un gran compromiso por ayudar a Cristo presente en las personas que padecen necesidades (…), un gran esfuerzo de compromiso social por mejorar las condiciones de todos los seres humanos (…). Los pobres, los enfermos, los desahuciados, fueron las armas para vencer en su batalla de que el Opus Dei echara a andar. En ambos casos, tanto para el fundador del Opus Dei como para la Madre Teresa, en la raíz de este compromiso se advertía la fe, que les hacía descubrir a Cristo en cada hombre.

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