The end.

Queridas lectoras y queridos lectores:

No tengo tiempo de atender medianamente bien este blog. Y prefiero dejarlo. Lo dejo colgado en Blogger, de momento, por si en un futuro a alguien le ayuda. Si algún lector desea que borre su pregunta, que me lo diga. Y, como siempre, si a alguien le molesta algún párrafo o contiene algún error y me lo dice, lo cambiaré enseguida. No deseo molestar, y todo se puede decir con otras palabras, que no sean "hirientes" para nadie.

A día de hoy, contiene más de 600 preguntas y respuestas. También he respondido mensajes privados, por centenares, en estos casi tres años. El contador que tengo puesto abajo marca ahora 178.770 páginas vistas: gracias a todos.

Quizá algún día escriba algún post. Pero no me comprometo.

Tampoco me comprometo a seguir contestando preguntas en público ni a responder los emails privados. Quien quiera, que envíe mensajes. Pero, ya digo, no contestaré. O por lo menos no me siento, en adelante, con ninguna obligación de contestar.

Pido perdón a los que han preguntado y no han obtenido respuesta, bien porque consideré que ya estaba contestada, bien porque su mensaje sigue ahí, en mi "Bandeja de Entrada", esperando a tener un cuarto de hora y responder despacio: no lo consigo y cada vez se me acumulan más.

Gracias a todos los que me han ayudado. Especialmente a aquéllos para los que hice esta página: los que, de buena fe, albergaban dudas o inquietudes sobre el Opus Dei. De algo les ha servido a muchos, y me alegro. Les recomiendo a todos ellos una vez más lo que siempre les digo: ve y lo ves. La labor del Opus Dei está a la vista en decenas de países, se hace a la luz del día, y sus labores apostólicas están abiertas de par en par.

Gracias también a los que, sin estar esta página destinada a ellos, han hecho preguntas y comentarios. Me refiero a los que no admiten razones, a los que se asustan del diálogo, a los amantes del insulto y de la verdad a medias, a los que ya tienen una opinión formada y esa opinión está, para ellos, por encima de la verdad. Pido, para esas personas, comprensión y oraciones. Mi mano estará siempre tendida.

Hasta siempre a todos.

Y a los que piensen que es una pena que yo deje este blog y todo eso, y tengan la tentación de animarme para que siga posteando, que ya me lo estoy oliendo, les digo: "sigue tú".

Madrid, 4 de octubre de 2005
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