¿Besos y abrazos prohibidos?

Hola,
Me he enganchado un poquito a tu blog, al que llegué por cosas de la curiosidad sobre la vida (claro, vida opusiana) que ha elegido un buen amigo mío.

Desde luego no creo en verdades absolutas, pero hay ciertas similitudes, igual exageraciones de mi cabecita, que me hacen mirar con preocupación ciertos modos de mi amigo;

1. Negativa de mi amigo (lector empedernido y el más fiero discutidor de mis ideas agnósticas en otros tiempos…) a leer “El evangelio según Jesucristo”. El tema (Jesús, no?) sé que le interesa, seguro que hace poco hubiera corrido a la biblioteca a sacarlo para aportar su visión crítica. Mi pregunta es, ¿Es cierto que os “desaniman” a leer ciertos libros?

Si fuera así, me parecería un poco triste, las ideas/ ideales no se quebrantan ¿no? Entonces, ¿por qué cerrar los ojos?

2. Negativa de mi amigo a cosas (naturales y te puedo asegurar que absolutamente inocentes)que hace sólo 2 años hacíamos sin problemas, como compartir tienda de campaña o abrazos y besos de colegas…

El uno, el dos y el tres…y no paro de contar. Igual son paranoias mías, la gente cambia, pero creo que es normal preguntarse si detrás de esta frialdad (ojo, frialdad bajo la más almibarada capa de corialidad y elogio de la amistad y aquí no pasa nada, sonrisa confiada etc…) hay algo (perdona por el estilo folletinesco/consultorioradiofónico, uff…)

Gracias y perdona este hurto de tiempo así por la espalda, pero estoy algo preocupada.
Por cierto, aupa los físicos/as, que yo también estoy en el camino para ello!
Gracias por leerme y gracias por escribir y hacernos (al menos en mi caso) ser un poquito menos maniqueos.
Saludetes.

Comprendo que tu amigo haya cambiado en algunos detalles. Lo raro sería que siguiese todo igual. Salvando las distancias, es como si una persona se casa y no cambia nada en su conducta.

Algo tendrá que cambiar: por ejemplo, no tratará igual que antes a las chicas, porque ahora ha elegido a una entre todas, para dedicarle todo el amor de su vida y mil vidas que tuviese (yo también recurro al estilo folletinesco).

Supongo que su mujer se molestaría si su marido siguiese tomándose las confianzas de antes con todas las chicas.

Respecto de las lecturas no estoy de acuerdo contigo. Creo que no se puede leer todo lo que le cae a uno en las manos, porque pienso que leer un libro no es como tomarse un pastel. Un libro te influye, positiva o negativamente, aunque intentes evitarlo. Por eso me parece una medida prudente “desanimar” a leer ciertos libros. Además, hay tanto que leer: merece la pena seleccionar bien las lecturas.

Arriba los fisicos/as.

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