La verdadera historia del Opus Dei (Alvaro Baeza)

El libro es una sucesión de afirmaciones inconexas sobre los asuntos más variados no todos ellos relacionados con el Opus Dei , que se entremezclan sin orden ni concierto. Se presenta como una gran investigación, que ha merecido los elogios de altos personajes (aunque no se cite ningún nombre). Sus supuestos informantes son, asimismo, anónimos: personajes como "il sacristano"; un misterioso "Mr. Wintermaier", "segundo irreal apellido ilocalizable" (pág. 457) de un financiero ya fallecido; o un "monsegnore arcivescovo" (sic) de Roma. Se alude también al trabajo de su equipo de colaboradores igualmente anónimos en varios países.

A falta de otros nombres, el del autor (que se denomina ABL Editor o, simplemente, ABL) es mencionado en cientos de ocasiones a lo largo del libro: citas propias, referencias a sus otros libros (en la pág. 486, los recomienda con estas palabras: "nunca habrá leído cosa igual de tanto interés del bendito denaro argento sobre el cepillo del Vaticano"), o relatos irrelevantes sobre su propia persona (por ejemplo, dedica un párrafo en la pág. 407 a contar la compra de un nuevo programa de procesamiento de textos). Los apuntes autobiográficos no tienen nada que ver con la "trama" del libro. Entre otras cosas, narra que su infancia fue muy pobre. "Sin embargo añade en la pág. 451 , más tarde, por mi profesional trabajo, conocí los mejores hoteles del mundo, todos los aeropuertos y líneas aéreas; he calentado tanto asiento de avión, he estado en tantísimos hoteles distintos y he visitado la mayoría de las naciones, y para mi personal satisfacción hoy las conozco casi todas; pero sigo sin llevar nunca corbata (…)".

Más adelante, el autor que se manifiesta cristiano se describe del siguiente modo:
"Soy simplemente un pobre y humilde pecador que no tiene tiempo y momento ni siquiera para pecar, y, sobre todo, mis pobres bolsillos siguen, después de treinta años de durísimos trabajos a pleno rendimiento, completamente vacíos, sin ningún zurrón o cepillo y sigo sin ninguna corbata" (pág. 417).

El texto sólo alcanza cierta coherencia cuando cita otros libros. En ocasiones, menciona a la fuente; otras veces, copia páginas enteras, casi literalmente, sin entrecomillados ni referencias (por ejemplo, las páginas 205-230 coinciden con las páginas 374-392 de un libro reciente de J. Estruch).

El estilo es atropellado, lleno de incorrecciones gramaticales y faltas de ortografía. Las siguientes líneas transcritas literalmente son un ejemplo, entre otros muchos, del estilo del autor:
"Por fin el Opus Dei conseguía su ansiado sueño de poder ordenar sacerdotes seculares incardinados en las diócesis, pudiesen formar parte de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, intrínsecamente unida al Opus Dei; la Obra se había perfectamente incardinado entre la Obra el Opus y la Santa Cruz, en adelante serían ellos dueños de la situación de su propia entidad religiosa" (pág. 131).
Y en la página siguiente se aporta otra descripción no menos clara:
"El orden en el código de la prelatura actual vigente está establecida así: los fieles, sean hombres o mujeres, se llaman numerarios, agregados o supernumerarios; como agregados, y sin la categoría de fieles, la última reconversión del Opus Dei dio patente de corso a los asociados cooperadores, y desde luego la perfecta simbiosis de la estructura del orden establecido en perfecta aclaración de lo bien que está planificada la Obra (…)". La frase continúa en términos semejantes, durante siete líneas más, hasta el siguiente punto.

Las partes del texto que no están plagiadas de otros libros parecen escritas de forma precipitada, como a borbotones. En muchos casos, el autor vierte sobre el papel sus impresiones del momento, aunque no vengan a cuento. Así, se pueden leer referencias al levantamiento de Chiapas, comentarios sobre sucesos de corrupción política que han ocupado las páginas de la prensa española durante los últimos meses, etc. Otras veces, al autor relata la actividad que ha desarrollado durante el mes de abril de 1994 (es el periodo en el que ha redactado este libro), aunque este relato no se refiera en absoluto al Opus Dei.

Los textos copiados no han sido sometidos tampoco a una tarea de reflexión o de síntesis. De este modo, si las fuentes son coincidentes, se suceden las reiteraciones hasta límites insoportables. Cuando las fuentes no concuerdan, el autor no tiene inconveniente en recoger como propia una versión y, pocas páginas después, la contraria. Un ejemplo:
"Cuando acontece el triste fallecimiento de su madre, en Zaragoza, ningún familiar tuvo noticia por parte del mismo fundador en Madrid porque se encontraba en Lérida, según cuentan sus mejores biógrafos estaba de ejercicios espirituales, pero nadie dice si los daba él o los hacía, y esa situación es importante" (pág. 98).
"En 1941 muere su madre en Madrid, mientras se encontraba en Lérida" (pág. 128).

La precipitación que manifiestan estos ejemplos se muestra también en la gran cantidad de errores. Algunos se pueden atribuir a defectos de transcripción; otros, sin embargo, no admiten esa piadosa escusa y sólo se explican por una profunda ignorancia. Algunos ejemplos: la residencia de Jenner se designa con este nombre o con el de Henner; la de Ferraz es también denominada residencia de Ferrer; José Luis Múzquiz es citado como José Luis Muñiz, y Juan Jiménez Vargas como Juan Giménez; el primer Centro de las mujeres del Opus Dei se sitúa indistintamente en las calles de Jorge Manrique y de Jorge Juan; se utiliza el término "Cursillos de Cristiandad" como sinónimo de "Ejercicios espirituales"; 500.000 millones de liras equivalen a 200.000 millones de pesetas; la fecha en la que el Opus Dei es erigido en Prelatura personal es tanto el 20 de noviembre de 1982 como 28 del mismo mes. En la página 196 se confunde a Mariano Navarro Rubio, Gobernador del Banco de España durante los años 60, con Mariano Rubio, que ocupó ese cargo dos décadas después. En la página 519 se asegura que monseñor Alvaro del Portillo fue miembro de la Consulta Médica de la Santa Sede.

En otros momentos, estas erratas alcanzan límites cómicos. Para enfatizar su profunda amistad con una persona, la califica como "entrañable y perecedera" (pág. 522). Docenas de veces a lo largo del libro, se refiere a la sede central del Opus Dei con el nombre "Via Viale B. B.", e incluso "Via Viale", como si esa fuera la designación habitual para los entendidos. También demuestra su gusto por las reiteraciones cuando utiliza la expresión "lex legal" (pág. 509).

Todas estas manifestación de escaso rigor contrastan con sus repetidas alusiones a la excelente documentación con la que cuenta. En realidad, a lo largo del libro no aporta ningún documento.

En cuanto al fondo, el libro sólo se refiere al Opus Dei: verdades, críticas y secretos)

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