SE NOS VA EL TIEMPO

Para la persona del siglo XXI, el tiempo constituye su caballo de batalla, pues no hay día en el que no estemos “discutiendo” con tan poderoso adversario.

Si acudimos al banco, queremos ser atendidos nada más cruzar la puerta, y nos exasperamos si hay alguien delante de nosotros. Cuando esperamos ante un semáforo, nos parece que perdemos el tiempo, por lo que decidimos atravesar la calzada con el riesgo de sufrir un accidente.

Nos resulta intolerable la actitud del conductor que nos precede, por lo que le increpamos tocando el claxon, pues su lentitud nos hará llegar 35 segundos tarde al trabajo. Si la conexión a Internet se demora unos segundos, nos desahogamos dando nerviosos golpecitos a la mesa. De hecho la frase que más repetimos es: “no tengo tiempo”.

Debemos cambiar nuestro modo de vida, y en lugar de considerar al tiempo como un adversario, tenemos que verlo como un generoso aliado, que nos hará disfrutar de las cosas que merecen la pena: contemplar sin prisa los juegos de nuestros hijos, explicarles con paciencia ese problema de matemáticas que no entienden, hablar con calma con nuestra mujer/marido, disfrutar de la compañía de los amigos…

Como decía aquel: “el que siempre va con prisa, no sabe a dónde va”

SE NOS VA EL TIEMPO
Vota esta noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *