Schoenstatt

Antonio:
(es largo el mail, pero leelo que vale la pena)

Antes de hacerte mis comentarios, te cuento un poco quién soy. Mi nombre es Tomás Garzón de la Roza, tengo 21 años y estudio Comunicación Social en la Universidad Austral (del Opus, como sabrás) en Argentina. Soy católico, practico mi fé activamente en el Movimiento de Schoenstatt, y a partir de mi ingreso a esta Universidad empecé a conocer la Obra. Sobre todo desde que trabajo en la Dirección de Comunicación de esta Institución.
En estos días estuvimos charlando bastante en esta oficina acerca de las repercusiones del Código Da Vinci, y otros artículos del mismo carácter de algunos medios locales. Una de las observaciones que yo les hice a mis compañeros, es que me da la impresión de que hay una estrategia de comunicación mal entendida, y mal planeada, que ha generado a lo largo de los años muchos mitos y falsas verdades acerca del opusdei, al margen de lo que se pueda criticar de manera seria y respetuosa. Esta tendencia está en este momento “en la cresta de la ola”. Mi experiencia personal ha sido de descubrir tanto los centros como a los miembros de la obra por comentarios de terceros o por rumores. A seis cuadras de mi casa en Bs. As. hay un centro de numerarios (CUDES). Hasta que entré a la Austral sólo lo sospechaba por un rumor, pues no lo había podido confirmar: no hay carteles ni indicaciones en el exterior del edificio. Por otra parte, estuve organizando un retiro espiritual en el Colegio donde estudié con algunos numerarios, que al hablar de sí mismos, simplemente dijeron vivir en una residencia universitaria (?).

Todo esto me llevo a pensar a mí, una vez que conocí un poco más tanto esos aspectos como la espiritualidad del Opus Dei, cuánto mejor sería si hubiera una estrategia de comunicación de MUCHA mayor apertura y claridad, pues en el fondo, ¡no tienen nada que esconder!

A este respecto diría que tu weblog es lo mejor que he visto para mostrar con franqueza la manera particular que uds. tienen de vivir la fe. Me parece que tu iniciativa debería ser una “política de estado” para el Opus en todo el mundo, sobre todo en este momento. Si están convencidos de lo que hacen, entonces no hay nada de qué avergozarse. Todo esto, por supuesto, con sentido común y pragmatismo. Este es un punto en el que considero que en Schoenstatt hacemos las cosas bastante bien, y a pesar de que siempre hay personas que hablaran de que es una “secta” y otra cantidad de barbaridades, al final del día pueden entrar a cualquiera de las casas del movimiento para rezar, para conocer, para hablar con jóvenes, hermanas, sacerdotes o quien sea, etc.

Si hay alguna forma de formular todo esto a través de una pregunta, y una respuesta consecuente que le puedas dar a quienes se pregunten esto con algo más de animosidad, te invito firmemente a que lo hagas.

Finalmente te felicito por el weblog y por defender con orgullo tu elección de vida. También te felicito porque seguramente de acá a 10 años vas a tener tres licenciaturas y cuatro doctorados por lo que parece, ¡adelante!

Saludos,
¡Que vivan el Opus Dei, Schoenstatt, y todas las demás “sectas” no tan conocidas de nuestra querida Iglesia!
Saludos
Tomás Garzón de la Roza.
Universidad Austral – Facultad de Ingeniería
PD: los útlimos comentarios son en un tono humorístico o irónico, pero con buena intención.

Me da mucha alegría que seas de Schoenstatt. Tengo devoción a la Virgen de Schoenstatt. Te contaré un par de detalles curiosos que lo muestran: a Benedicto XVI le eligieron un martes a media tarde. Pues bien, esa misma tarde, antes de que fuese elegido, estuve rezando con un amigo en la ermita de Schoenstatt, que hay en la calle Serrano (en Madrid). Y, como había salido elegido un Papa alemán, a la mañana siguiente fui a pedir a otra ermita de Schoenstatt por él (esta vez fui a una que hay en Pozuelo).

No te precupes si dicen que sois una secta: es buena señal. Lo preocupante, para un cristiano coherente, es no recibir ataques.

Respecto de tus amigos que no querían decir que eran numerarios, lo comprendo. En el Opus Dei hay gente de todo tipo. Yo supongo que habría dicho que soy numerario sin ningún problema. No es algo que se vaya predicando por ahí, pero si te preguntan pienso que no pasa nada por decirlo.

Siento decirte que en la Obra no se va a toma una “política de estado” -como tú dices- pidiendo a la gente que haga blogs, ni nada por el estilo. Porque en la Obra cada uno es libre para hacer lo que quiera (dentro de los límites en los que se mueve cualquier cristiano, claro).

Ya lo he dicho en otros lugares, y lo repito: estoy orgulloso de haber sido elegido por Dios como numerario. Creo que, para mí, la Obra es el mejor sitio para vivir y el mejor sitio para morir.

Gracias por tus ánimos. Si te quedan dudas, puedes seguir preguntando.

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