Prácticas de cariño a la Virgen

Prácticas de cariño a la Virgen Opus Dei

Me encanta esta imagen de la Virgen de la Universidad de Navarra, es la que suelo poner en mi agenda. Además así me acuerdo de mi buen amigo One y de su padre.
Hoy en Madrid casi todos van con su maleta de ruedas camino de un largo periodo vacacional, pues también es fiesta el día 2 de mayo, día de la Comunidad, y hasta el jueves nada. Esta mañana ha resultado alfo difícil manejarse en el metro y el autobús, había menos espacio que el resto de los días, ¡nos vamos a quedar cuatro gatos aquí!.
Estamos a la puerta del mes de mayo, el mes de María. es un periodo en el que hacemos más romerías a la Virgen, combinamos esa manifestación de amor con la solicitud de que atienda nuestras necesidades espirituales o materiales. Es bueno hacerse con un buen devocionario.

Durante el día hay muchos momentos para acudir a ella: para decirla te quiero, para pedirla por alguien, para pedirla por nosotros. Desde por la mañana con el ofrecimiento de obras que solemos acompañar con la prontitud en el levantarnos (que no de despertarnos) cuando suena el despertador. Si nuestro primer pensamiento es para Dios, la diligencia será otra: ¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo Oh Madre de bondad, guardame y defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya. Amén.

Continúa nuestro tiempo, salimos de casa y puede ser un buen momento para rezar el Rosario. A cada misterio, a cada letanía, podemos poner una intención. Tengo la costumbre, aunque no siempre me sale, de rezar alguna parte del Rosario más, de los misterios correspondientes a otros días.
Cuando comienzo un rato de oración, al finalizar también, acudo a Ella como Madre mía Inmaculada, sin separarla de San José y de mi ángel custodio. Luego llega las 12, ahora toca el Regina Coeli. Es breve, así que tengo que poner mucho empeño para no distraerme. Las oraciones vocales son las que más me cuestan, sobre todo las que son más cortas, aquí tengo un gran campo de batalla.

Por la tarde hago la visita al Santísimo, para devolver su venida a mí esta mañana en la Misa. Aquí, además del Avemaría, también metemos a la Señora en esta práctica de piedad: yo quisiera, Señor, recibirte con aquella pureza, humildad y devoción con que te recibió tu santísima Madre; con el espíritu y fervor de los santos.

Por la noche, las tres Avemarías. Nos levantamos con nuestra Madre y nos dormimos también con Ella. Agradezco a la Obra el amor a la Virgen que me ha inculcado.

También tenemos otras manifestaciones de cariño, como la de decir una jaculatoria cada vez que nos encontramos con una imagen suya. Colocar una imagen de María en nuestra cartera o agenda, en un sitio de nuestro lugar de trabajo, en nuestra habitación … Nunca querremos suficiente a la Virgen, es el camino más corto para arrancar del Señor aquello que necesitamos. Últimamente han surgido varios asuntos por los que tengo que pedir, se que para conseguirlo tengo que estar más cerca de Él, los medios son la oración y la Eucaristía, la humildad y la fidelidad.
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