Pídale a Jesús que no deje de besarme

Acabo de leer este relato de la madre Teresa de Calcuta.

“Jamás el dolor estará ausente por completo en nuestras vidas. Si lo aceptamos con fe, se nos brinda  la oportunidad de compartir la Pasión de Jesús y de demostrarle nuestro amor. Un día fui a visitar a una mujer que tenía un cáncer terminal. Su dolor era enorme. Yo no sabía si sufría más por tener que dejar a sus hijos o por la agonía de su cuerpo, y le dije: Jesús en la cruz se le ha acercado tanto que comparte su pasión con usted y la quiere besar. Esto no es otra cosa que un beso de Jesús, una señal de que está tan próxima a Él en la cruz que le resulta facil darle un beso.

Ella junto las manos y dijo: Madre, pídale a Jesús que no deje de besarme.

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