Para Dios la vocación no es un juego

Estimado Antonio, revisando tu pagina me encontre con un post del jueves 18 de enero de 2007, en el que se trata sobre el hecho de que en el Opus Dei no se retiene a nadie. A proposito de esto, te planteo lo siguiente:
Sabras que para que una persona pida la admision a la obra, y que la obra la admita, es indispensable que todos los intervinientes, o sea, el aspirante, la persona que lo trata, el sacerdote con el que charla, los directores locales, etc. deben de llevar el tema a la oracion, y bajo graviter onerata conscientia, y ante la prensencia de Dios, decidir si esa persona tiene vocacion a la Obra. Despues, durante el periodo de formacion inicial, y bajo las exigencias antes anotadas, debe de verse si el aspirante tiene vocacion especifica al Opus Dei. Luego, durante el centro de estudios, este tema es mas urgente.
Resumiendo, durante mas de siete anios, decenas, sino cientos, de personas, analizaron y llevaron a la oracion el tema de la vocacion de este individuo. Directores locales, directores regionales, directores del centro de estudios, sacerdotes, etc. “vieron” que esa persona tenia “vocacion”. Y de repente va y parece que no….. resulta que siete anios despues……no habia tenido vocacion……..
Te pregunto, de buena fe: te parece que este testimonio favorece a la obra? no te das cuenta, que para los que conocen los temas internos, mas bien demuestra, en el fondo, lo poco serio que es para el Opus Dei el tema de la “vocacion al Opus Dei”? Me imagino que recordaras aquello de que “Dios no da y quita la vocacion”, y lo de “para Dios la vocacion no es un juego”….Pareceria que para el Opus Dei y sus directores si es un juego.
Se me ocurren mas cosas que comentarte sobre tu pagina, pero me imagino que como todo pluriempleado no dispondras de tiempo para leer, y mucho menos para contestar las posturas criticas al Opus Dei.
Perosonalmente me siento satisfecho si por lo menos lees todo este mail. No te preocupes, ya se se que no lo vas a publicar.
Un afectuoso saludo.
————————————————
Hasta aquí iba la pregunta: ahora viene la respuesta.
En primer lugar, quiero agradecerte tu elegancia y caballerosidad a la hora de preguntar.
Pienso que lo que me cuentas no va en contra del Opus Dei, sino a favor de la Obra.
Te lo explicaré: me parece que te has dejado en el tintero un detalle. La vocación es algo que está entre Dios y cada alma.
Algunas veces me han preguntado chicos jóvenes: ¿crees que mi vocación es al Opus Dei? o ¿tengo vocación?. Mi respuesta ha sido siempre la misma: la vocación es un don inestimable de Dios. Es algo que queda entre Dios y tu. Sólo Dios y tu podéis saberlo.
Las personas que te conocen, te pueden aconsejar. Te pueden decir: por lo que me cuentas, pienso que sí tienes vocación o que no la tienes. Porque la llamada de Dios -que eso es la vocación- va dirigida a una persona concreta. Y la llamada la hace Dios, y no un hombre.
Sin embargo, las personas pueden ayudar a discernir la vocación. Aunque no pueden sustituir el papel del interesado, ya que la vocación se descubre en el diálogo de cada uno con Dios. Y ante Dios nadie nos puede sustituir.
Sobre lo que tú dices tienes razón. Los directores tienen que procurar aconsejar adecuadamente, para que la gente descubra su vocación. Pero también pueden equivocarse, porque nadie está libre de error, sino sólo Dios.
Otras preguntas sobre el tema:
 Testimonio: cómo descubrí mi vocación
 ¿Cómo saber si tengo vocación?
 Testimonio de una vocación al Opus Dei
 Fidelidad a la vocación
 ¿Quién puede pertenecer al Opus Dei?
 Vocación de los hijos 
Proselitismo 
¿En qué consiste la vocación para pertenecer al Opus Dei?
Vota esta noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *