Otra vez la moral.

Hola buen señor:

Primero, y sin ánimo de ser un cínico adulador, quiero agradecerle su página aunque discrepe de algunos, no todos, de los comentarios.

Asimismo, desearía me dijese por qué la Iglesia y, por ende, la prelatura, están fervientemente en contra del "matrimonio" entre homosexuales, y no del matrimonio entre primos segundos. También por qué hay tan rotunda negativa al divorcio y a que uno/a rehaga su vida y no a que la rehaga si enviuda. Por qué se ve con buenos ojos al sacerdote que enviuda y por tanto no ha sido célibe y, sin embargo, se les exige a los jóvenes esa sacrificada castidad. Y, por último, por qué sólo consiguen la "nulidad" quien lleva millonadas en los bolsillos.

Pese a que cuesta creen en Dios, lo poco que creo, espero que me ayude a comprender algunas rectitudes de la Iglesia que no entiendo.

De todas formas, gracias aunque sólo sea por escuchar (=leer). Saludos

Te agradezco tu mensaje. No tengo tiempo para explicar todo eso de nuevo, pero si buscas por el blog encontrarás algunas explicaciones. Por otra parte, prefiero remitirte a las fuentes: que leas despacio el Catecismo de la Iglesia Católica, las notas emitidas por la Conferencia Episcopal Española sobre esos temas, etc. Pongo aquí un enlace a un documento que me parece interesante titulado Preguntas y respuestas frecuentes acerca de la autorización de matrimonios entre parejas del mismo sexo, difundido por la Conferencia Episcopal de Canadá.

Lo de las nulidades no lo había tratado hasta ahora, pero es mentira podrida que se necesite una millonada. Vete a las oficinas de tu obispado y pregunta lo que cuestan los diferentes trámites: no se me ocurre una manera más directa de que veas con tus propios ojos que no es cierto. Y, claro, lo importante es que de verdad el matrimonio sea nulo, no de querer "obligar" a la Iglesia a que bendiga un divorcio encubierto, faltaría más. Si te interesa el tema, te recomiendo la Instrucción del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos para su observancia en los tribunales diocesanos e interdiocesanos en la tramitación de las causas de nulidad.

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