Europa en agonía

 

María Hortensia
incondicional del foro
Mensajes: 2464
Registrado: 18 May 2009, 17:56

Europa en agonía

Mensajepor María Hortensia » 28 May 2016, 20:56

Un artículo de Ernesto Juliá
www.religionconfidencial.com/tribunas/Europa-agonia_0_2708729124.html


    “¡Qué te ha sucedido Europa humanista, defensora de los derechos humanos, de la democracia y de la libertad? ¿Qué te ha pasado Europa, tierra de poetas, filósofos, artistas, músicos, escritores? ¿Qué te ha ocurrido Europa, madre de pueblos y naciones, madre de grandes hombres y mujeres, capaces de defender y dar la vida por la dignidad de sus hermanos?”

    A estas preguntas que el papa Francisco se hizo en el discurso de recepción del Premio Carlomagno, ya había respondido Leon Tolstoy hace más de un siglo, en su estudio sobre “¿Qué es el arte?”.

    “La falta de fe de las clases superiores ha hecho que en vez de un arte que tendiera a transmitir los más altos sentimientos de humanidad, es decir, aquellos que dimanan de una concepción religiosa de la vida, tengamos un arte que sólo tiende a producir mayor suma de placeres a una clase determinada de la sociedad”.

    Tolstoy lo entendió bien. El arte es en el fondo una añoranza de la Luz eterna; un anhelo de transmitir la Belleza que Dios ha injertado en la naturaleza, en el hombre.

    A las preguntas que se ha hecho el Papa, podríamos añadir ésta: Europa, ¿qué te ha sucedido, Europa, tierra de santos que te han enseñado a hablar y a escribir, que te han descubierto la grandeza del Cielo, y han abierto tus ojos para que descubras en los hombres la dignidad de hijos de Dios? ¿Qué te pasado, Europa, que has olvidado tus catedrales, tus santuarios, que han movido tu corazón para amar a todos los hombres?

    Ya lo vio con claridad Dostoyesky en sus “Demonios”, y dejó reflejado un mundo que se olvida del Creador; un mundo en que los hombres además del Creador, echan en olvido su pecado; rechaza la vida que Dios le da, y el hombre pretende convertirse en un “dios de barro y de barrio bajero”.

    El Papa sueña con una Europa que tenga “capacidad de integrar”, “capacidad de diálogo”, “capacidad de generar”.

    Para tener esas capacidades Europa necesitaría volver a sus orígenes: “Europa entera se ha encontrado a sí misma alrededor de la “memoria” de Santiago, en los mismos siglos en los que ella se edificaba como continente homogéneo y unido espiritualmente. El mismo Goethe insinuará que la conciencia de Europa ha nacido peregrinando” (Juan Pablo II, Santiago, 9-XI-1982).

    Cuando los restos de cristianismo, de los que se alimentó la Ilustración hasta que ya no pudo manipularlos más, desparecieron del horizonte cultural-político de las naciones europeas, Europa ha perdido esas “capacidades” con las que sueña el Papa.

    ¿En torno a que verdad, a que idea, puede integrar a los hombres, si sólo conoce la lógica del “poder” de la mayoría, que siempre acaba sometiendo, no integrando?

    ¿Sobre qué va a dialogar si ha perdido la perspectiva de la verdad, del sentido de la vida del hombre, del andar de la historia, de la vida eterna?

    ¿Qué va a engendrar si hace legales los abortos, y pretende eliminar las familias, y dar a los hijos a la manipulación de la “tribu” que está en el poder, por medio de la enseñanza sectaria en todos los órdenes?

    La Europa que las desviaciones de la Ilustración condenaron a ser simplemente “todo política”, está en plena agonía, en irreversible agonía.

    El Papa Francisco, en la misma ocasión, manifestó que sueña con una Europa “joven, capaz de ser todavía madre: una madre que tenga vida, porque respeta la vida y ofrece esperanza de vida”, “donde casarse y tener hijos sea una responsabilidad y una gran alegría, y no un problema”.

    Esa será la “nueva” Europa que surgirá del peregrinar de los nuevos santos, jóvenes y hombres hechos, célibes y casados, quienes como nuevos Santiago, Ireneo, Agustín, Bernardo, Wenceslao, Francisco, Brígida, Domingo, Cirilo, Metodio, Bonifacio, siembren en las tierras de Europa la Fe en Cristo, y alcen la Cruz, bien visible, en todos los caminos.

Publicidad
Los anuncios salen de forma aleatoria. Si alguno te parece inconveniente, escribe a informacion@opusdeialdia.org y lo bloqueamos, para que no aparezca mas.
 

Avatar de Usuario
Antares
incondicional del foro
Mensajes: 5979
Registrado: 02 Dic 2008, 18:58

Re: Europa en agonía

Mensajepor Antares » 29 May 2016, 10:05

Hombreeeee, ya te tenemis en activo...

Bienvenida ¡¡

Antares

Avatar de Usuario
mus
incondicional del foro
Mensajes: 4476
Registrado: 31 Dic 2008, 21:01

Re: Europa en agonía

Mensajepor mus » 29 May 2016, 13:12

Hi! gracias María Hotensia! :D

Karkax
Visitante
Mensajes: 29
Registrado: 18 Oct 2015, 23:25

Re: Europa en agonía

Mensajepor Karkax » 30 May 2016, 07:34

Que buen artículo, creo que hoy en dia necesitamos más que nunca que los cristianos saquen sus dones artisticos a relucir para cambiar el arte actual y con ello ayudar a volver a las raices cristianas. Sobretodo necesitamos más que arte adorativo arte convertidor, que deje caer las maravillas de Dios de a poco para así acostumbrar a la gente y que luego al oir predicaciones o leer la palabra se convierta.

Avatar de Usuario
mus
incondicional del foro
Mensajes: 4476
Registrado: 31 Dic 2008, 21:01

informe sobre la Esperanza

Mensajepor mus » 03 Jul 2016, 12:23

http://www.religionconfidencial.com/tribunas/Informe-Esperanza_0_2738126174.html
Informe sobre la Esperanza[/url]


Un artículo de Ernesto Juliá

    En la práctica diaria de nuestra vida dentro del ámbito de la civilización occidental, podemos apreciar muchos síntomas que dejan claramente de manifiesto la gran falta de esperanza que ha penetrado en el corazón de no pocos europeos. Si muchas personas no encuentran razón para luchar y para morir, tampoco descubren ninguna razón para vivir.

    Tantos discursos llenan nuestros oídos de palabras repletas de vacío, como “progresista”, “modernista”; “avanzados”; “libertarios”, “realizadores de sí mismos”, , etc. etc.. En un primer momento podemos caer en la trampa de que son invitaciones a un caminar esperanzador. Necesitamos poco tiempo para descubrir que, en realidad, esas palabras grandilocuentes van unidas, casi siempre, a una defensa del aborto –señal clara de desesperanza-; a una defensa del divorcio “espress”; a una afirmación de la “banalidad” de la familia, de un desprecio del valor de la vida propia y la de los demás.

    Esas palabras vacías vienen a ser una invitación a despeñarse en el abismo, visto que no vamos a ningún sitio. Consecuencia lógica de la verdad que transmiten: “Comamos y bebamos que mañana moriremos”. Y algunos, para no oír hablar de la “muerte”, acaban diciendo: “que mañana no estaremos”.

    Convertir la vida en puro entretenimiento para ser “feliz”, es quizá la muestra más patente de que el corazón del hombre está lleno de desesperanza; está realmente vacío de futuro vital, de sentido de la vida, y por tanto, vacío de amor y de esperanza..

    “¡No os dejéis robar la esperanza, esa que nos da Jesús!”.

    Con estas palabras del papa Francisco comienza el diálogo entre el Card. Müller y Carlos Granados, diálogo que se recoge en el libro que da título a estas líneas: “Informe sobre la esperanza”, publicado por la BAC. Libro que vale la pena leer y tener presente, porque tiene la valentía de presentar estas cuestiones con la claridad que merecen.

    ¿Conseguirá este libro el eco que en su día alcanzó el “Informe sobre la Fe”, de 1984, del entonces Card. Ratzinger, Prefecto de la misma Congregación de la Fe, que preside ahora el card. Müller?

    El hablar de Cristo más como hombre que como Dios; el soslayar su Resurrección, su vencer la muerte; el no mencionar la realidad del pecado y, por tanto, la necesidad que el hombre tiene de ser salvado; el olvido del infierno, la soledad del hombre consigo mismo; fruto todo de la gran falta de Fe que Ratzinger hizo notar en su “Informe”, ha ido carcomiendo la Fe, el sentido de la Fe, en muchas conciencias cristianas, hasta llegar a “banalizar” la Fe, quitar a los cristianos fuerza, Esperanza, para convertir el mundo a Cristo Nuestro Señor.

    Todo esto es el fruto de la influencia de corrientes ideológicas, filosóficas entre los teólogos, que ha llevado a tener una visión muy horizontal de las grandes verdades de Fe, que han ido poco a poco invitando a muchos creyentes a acomodarse al “espíritu de los tiempos”, y hasta a tratar de interpretar la Escritura según la “cultura” de nuestros días.

    Ratzinger ya nos puso en guardia ante esa realidad: “No son los cristianos los que se oponen al mundo. Es el mundo el que se opone a ellos cuando se proclama la verdad sobre Dios, sobre Cristo y sobre el hombre. El mundo se rebela siempre que al pecado y a la gracia se les llama por su nombre. Superada una la fase de aperturas “indiscriminadas, es hora de que el cristiano descubra de nuevo la conciencia responsable de pertenecer a una minoría y de estar con frecuencia en contradicción con lo que es obvio, lógico y natural para aquello que el Nuevo Testamento llama –y no ciertamente en sentido positivo”- “el espíritu del mundo”-. Es tiempo de encontrar de nuevo el coraje del anticonformismo, la capacidad de oponerse, de denunciar muchas de las tendencias de la cultura actual, renunciando a cierta eufórica solidaridad posconciliar” (Informe sobre la Fe, pág. 23) .

    Müller se enfrenta con la cuestión desde el principio de su “Informe”,

    “En realidad, al rechazar la fe en Dios; al dejar de recordar su gratuidad y sus beneficios en nuestra vida, es decir, al perder nuestra memoria fundante; al olvidar que Él es nuestro principio y fundamento…nos hemos vuelto pequeños dioses, rehusando profundizar en nosotros mimos para acabar redefiniendo nuestra identidad a nuestro capricho –(“ideología de género”).. Esta cultura occidental que, a partir de concepciones filosóficas y teológicas erróneas, ha tomado conciencia de no necesitar a Dios para fundar el ser y el hombre, no sólo ha perdido la fe sino la esperanza y, con ella, la excelencia. Como dice D. Goldman, autor de libros como “How Civilizations die” “la banalidad del occidente es desalentadora” (pág. 8).

    Seguiremos comentando este “Informe sobre la Esperanza”: una clara invitación a los cristianos a descubrir la grandeza de ser cristiano, y a ser conscientes de que el mundo y su cultura, sin la Luz de Cristo, son apenas tiniebla. Y nuestra misión es “convertir” esa tiniebla, en Luz, para bien de todos.

Avatar de Usuario
mus
incondicional del foro
Mensajes: 4476
Registrado: 31 Dic 2008, 21:01

A cada cual su “Orgullo”

Mensajepor mus » 09 Jul 2016, 13:40

Un artículo de Ernesto Juliá
http://www.religionconfidencial.com/tribunas/Orgullo_0_2741125882.html

    Entre amigos nos ha dado por comentar, una de estas tardes, eso del “orgullo”. No hemos entrado en muchas consideraciones morales, espirituales, etc.,..; nos hemos limitado a subrayar, con toda sencillez, que unas personas están orgullosas de unas cosas, y otras de otras. A cada cual su “orgullo”.

    Cualidades personales, situaciones de vida, títulos profesionales, asuntos familiares; amistades, etc, etc. Son muchos los motivos para que una persona pueda estar “orgullosa” de ser lo que es. De hacer lo que hace, de vivir lo que vive,

    Decidimos hacer una lista de “orgullos”; y ahí va lo que nos ha salido. Lógicamente, la lista está abierta a cualquier añadido que a cualquiera se le puede ocurrir.

    Orgullo de querer mucho a mis padres, que van a celebrar las Bodas de Oro

    Orgullo de ser médico, ser libre y ser objetor de conciencia;

    Orgullo de ser hijo de padre y de madre conocidos;

    Orgullo de tener siete hermanos;

    Orgullo de haber llegado virgen al matrimonio;

    Orgullo de afirmar que el matrimonio lo forman un hombre y una mujer;

    Orgullo de haber ayudado –me lo pidió con toda libertad- a un amigo que tenía tendencias homosexuales, a liberarse de esas tendencias: hoy quiere mucho a su mujer, y son padres de cuatro hijos preciosos;

    Orgullo de tener una madre que vive con mi padre, y no con un amigo;

    Orgullo de tener un padre que vive con mi madre, y no con una amiga;

    Orgullo de ser fiel a mi mujer;

    Orgullo de ser fiel a mi marido;

    Orgullo de ser madre de diez hijos, una discapacitada

    Orgullo de no haber abortado;

    Orgullo de tener un hijo Down;

    Orgullo de trabajar pensando en el servicio del público, y de no aceptar sobornos;

    Orgullo de cuidar a mis suegros enfermos;

    Orgullo de dar de comer a ancianos y a indigentes en un comedor de Madre Teresa; de Caritas, de las Hermanitas de los Podres, etc.

    Orgullo de haber ayudado a un amigo que me pidió salir de la adicción a la droga.

    Orgullo de ser síndrome de Down;

    Orgullo de ser hombre;

    Orgullo de ser mujer:

    Orgullo de ser buen estudiante

    Orgullo de ser buen amigo de mis amigos;

    Orgullo de ser pro-vida;

    Orgullo de haber animado a una amiga para que no abortara: hoy no sabe cómo agradecerme lo feliz que está con su criatura;

    Orgullo de tener que trabajar duro para llegar a final de mes con toda la familia: marido enfermo y tres hijos.

    Orgullo de haber sido educado por mis padres;

    Orgullo de cuidar todos los días a mi esposa con Alzheimer.

    Por un momento pensamos hacer una propuesta a algún ayuntamiento para que organice un día del año para celebrar por todo lo alto cada uno de estos “orgullos”. Luego lo pensamos mejor: estos “orgullos” son cosas serias y muy naturales: se celebran solos.

Avatar de Usuario
mus
incondicional del foro
Mensajes: 4476
Registrado: 31 Dic 2008, 21:01

¿Fundamento para la Esperanza?

Mensajepor mus » 16 Jul 2016, 22:52

Un artículo de Ernesto Juliá

¿Fundamento para la Esperanza?
http://www.religionconfidencial.com/tribunas/Fundamento-Esperanza_0_2746525349.html


    El card. Müller, en el libro ”Informe sobre la Esperanza”, se enfrenta con las causas de la situación de pérdida de fe y de esperanza que sufre hoy el mundo occidental; y lo hace con el deseo de orientar con la Luz de Cristo, a quienes padecen esa situación, dentro y fuera de la Iglesia.

    Otras grandes crisis que se han dado en la historia, como fue el caso de la Reforma protestante, se explicaban por el mal ejemplo moral de estamentos eclesiásticos; por cuestiones de poder sobre la sociedad entre autoridades eclesiásticas y gobierno civil; etc., Si lo que se predicaba, no se vivía por los mismos predicadores, podía surgir la pregunta: ¿será verdad lo que predican?

    La situación actual es diferente. No se trata de malas costumbres que llevan a perder la fe; es el rechazo de la Fe lo que lleva a refugiarse en las “malas costumbres”. El mal es mucho más hondo.

    “Creo que nuestra sociedad de hoy, considerando a Dios como metafísicamente innecesario y proponiendo un optimismo que no se sustenta en la realidad, está agravando aún más los problemas que la aquejan. Se difunde una forma de vida escéptica y hedonista, totalmente contraria a la naturaleza del hombre, que lo daña irremediablemente. Fijémonos en la resignación, actualmente tan extendida, y en la desesperanza de tantos al no poder encontrar un sentido a la vida. Si a ello sumamos el agnosticismo como propuesta común, es decir la invitación a no buscar la verdad última de las cosas, el panorama es desolador, pues la desesperanza va siempre unidad a la ofuscación de la verdad” (pág. 12).

    ¿Se ha cansado el hombre occidental de buscar la Verdad? Por desgracia, muchos han abdicado de este empeño. ¿Por qué? ¿Por relativismo, por nihilismo, por incapacidad de conocer?

    “Estas formas de nihilismo del hombre de hoy están en el origen de su radical pérdida de dignidad. Le han convencido de que él mismo no es sino un momento más en la evolución de la materia, el resultado del juego a ciegas del desenvolvimiento de la naturaleza. Le han persuadido de que la realidad entera es puro materialismo y pan-naturalismo”. Primer paso de la crisis: el hombre se considera una cadena más en la infinita variedad de animales que pueblan la tierra.

    “Benedicto XVI ha expresado la novedad de esta crisis al afirmar que el hombre de hoy rechaza haber sido generado, haber recibido una naturaleza y, con ello, se niega a aceptar que en el inicio de su vida hay un don. De aquí su pretensión de poner como fundamento de su existencia una autogeneración o, lo que es lo mismo, una capacidad absoluta de “reinventarse” y redefinirse a sí mismo” (págs. 12-13). Segundo paso de la crisis: el hombre que pretende “crearse” a sí mismo.

    Las palabras y consideraciones de Müller apenas si necesitan una contraprueba. Basta parar la atención en hechos tan recientes como el galardón que ha otorgado la ONU a la Planned Parenthood, la organización norteamericana de clínicas abortistas – vendedoras de restos de fetos- más extendida del mundo, por su servicio a la “salud sexual”.

    Y considerar, además, toda la batalla de los grupos LGBT etc, apoyados por el mismo Obama y tantos otros políticos, que pretenden manipular los restos de conciencia de tantas personas, por el poder de las “leyes”.

    “Después de sustituir la religión cristiana con el pensamiento laico, ni tan siquiera nos sorprende el desprecio general por la filosofía y las humanidades en nuestros centros educativos medios y superiores y, lo que es peor, el hostigamiento sistemático de la posibilidad de contar con un Dios personal en nuestras conciencias, ofreciéndonos substituirlo por ídolo mucho más complacientes con nuestra vanidad y mediocridad” (pág. 13).

    Este “pensamiento laico” carece de esperanza. ¿Pierde Müller la esperanza?. No. Después de reconocer la aportación que algunos teólogos han hecho a la situación actual de desconcierto, señala:

    “Es triste tener que hacer este diagnóstico de un mundo angustiado en su finitud y soledad radicales. Me duele tener que reconocer que los teólogos también hemos contribuido a reducir a Dios a mero instrumento lógico en manos de la reflexión filosófica, olvidando que es el Amor absoluto que funda nuestro ser y que transforma la historia en historia de salvación”. (pág. 13).

    Y subrayo las últimas palabras por expresan el fundamente de la esperanza: Dios que salva; el hombre que vuelve a anhelar ser salvado, porque vuelve a descubrir que significa verdaderamente la salvación ofrecida por Dios, Amor absoluto, en Cristo Jesús.

Avatar de Usuario
Antares
incondicional del foro
Mensajes: 5979
Registrado: 02 Dic 2008, 18:58

Re: Europa en agonía

Mensajepor Antares » 18 Jul 2016, 10:00

Esto nos lleva a pensar... ¡como esta el mundo este que nos toca vivir ¡
Cuánta necesidad de Santos para levantarlo, y que poca cosa somos para acercarnos mínimamente a ello.
Eso no quita que cada quien en su entorno no ponga su pequeño grano de arena.

Antares

Avatar de Usuario
mus
incondicional del foro
Mensajes: 4476
Registrado: 31 Dic 2008, 21:01

80 años después

Mensajepor mus » 22 Jul 2016, 13:32

80 años después

http://www.religionconfidencial.com/tribunas/anos-despues_0_2750724910.html


Un artículo de Ernesto Juliá


    No sé si recibirán algún premio, o algún otro tipo de reconocimiento público, los periodistas que han promovido el encuentro de hijos y nietos de 10 generales de nuestra Guerra Civil: 5 de un bando, y 5 de otro. No sé si lo recibirán, pero no tengo duda de que se lo merecen.

    Ese encuentro relajado y amistosos, es una iniciativa que vale la pena resaltar; y no sólo por el hecho en sí, sino, y especialmente, por el clima en que se ha vivido, y por las declaraciones de cada uno de los participantes.

    80 años es tiempo más que suficiente para colocar las cosas en su sitio; para tener la valentía y serenidad de morar los acontecimientos de frente, sin prejuicios ni soportes ideológicos que impidan reconocer con claridad que ha habido, de un lado y del otro, que han hecho que todo precipitara aquel 18 de julio de 1936. Y eso, para el bien de todos los españoles, para el bien de la convivencia pacífica y respetuosa de todos.

    “Una cosa de la que no cabe la menor duda es que si las generaciones que siguen no aprenden de esto, esto se vuelve a repetir. Por eso, efectivamente, hay que hacer historia. No política, ni ideológica: investigación histórica. Hay que hablar, hay que tratar el tema y hay que poner al corriente. Ahora, que no sirva eso de pretexto para atizar las pasiones y las venganzas”.

    Esta clara sugerencia de Enrique Lister, nieto del general, vale la pena tenerla en cuenta, y no echarla sencillamente en el olvido.

    Hace ya algunos años propuse a un conocido historiador una reunión de personas expertas en las cuestiones de la Guerra Civil –uno de los acontecimientos históricos sobre los que más páginas, y más variadas y diversas se han escrito- para tratar de llegar a una verdadera historia, verdadera y objetiva, sobre esos años y su entorno. Tener, en definitiva, una visión de la historia que pueda ser aceptada por todos, aunque a algunos les pueda costar sangre rectificar sus puntos de vista. La reacción del profesor fue al principio un poco dubitativa, después muy clara: Imposible.

    Y yo me sigo preguntando: ¿Por qué es imposible? Cuando se analiza una realidad, y el análisis se hace a base de prejuicios, entonces sí que es imposible poner de acuerdo dos, tres, cuatro análisis diferentes. Pero, cuatro, cinco, seis, siete, ocho hombres intelectuales, historiadores serios, ¿no pueden dejar aparte sus propias ideologías, sus “prejuicios” tan perjudiciales para conocer la historia, y enfrentarse a la realidad de los hechos con serenidad y paz, reconocer errores propios y ajenos, aciertos de unos y de otros, llamar a las cosas por su nombre, y llegar así al núcleo de la verdad histórica?

    Ciertamente la malhadada ley de la Memoria histórica ha venido a estropear el buen caminar hacia la paz, la comprensión, el perdón entre los dos bandos. ¿Había solamente dos bandos, me pregunto? ¡Lástima que esa Ley no haya sido abrogada inmediatamente que fue posible!

    A propósito de esa Ley, José Luis Moscardó, general y nieto del general, señala con mucho acierto:

    “En mi opinión va a remover cosas que estaban olvidadas. Yo vivo en mi calle, en la calle general Moscardó, y si le tienen que cambiar el nombre que se lo cambien, pero con odio y revanchismo, no

    Sin duda alguna, esa reunión que sugerí yo, esos análisis que anhela Lister, no serán posibles mientras la Ley siga vigente. Y no por la Ley en sí, sino porque no tendría apoyo el buen ánimo de comenzar a ver la Guerra Civil con otros ojos.

    Y es una lástima. El ambiente de ese encuentro que nos ha dado la prensa manifiesta deseos de abrazos, de perdón, de convivir en libertad. Para que ese ambiente llegue a toda la nación, y empape el corazón de todos, hay que conocer la verdad histórica objetiva. ¿Conseguirán “mirarla y analizarla” los historiadores?


Avatar de Usuario
mus
incondicional del foro
Mensajes: 4476
Registrado: 31 Dic 2008, 21:01

Ante la tumba de Solzhenitsyn

Mensajepor mus » 14 Ago 2016, 10:30

Ante la tumba de Solzhenitsyn
Un artículo de Ernesto Juliá

http://www.religionconfidencial.com/tribunas/tumba-Solzhenitsyn_0_2763323660.html


      En el cementerio del Monasterio Donskói en Moscou está enterrado el escritor ruso que descubrió a todo el mundo occidental, adormecido por los cantos de sirena de Stalin y de todo el apartado del Partido, la realidad de los Archipielagos Gulag: los campos de concentración comunistas-estalinistas.

      Ante la ceguera de todos los países occidentales, ante la falsa ilusión -¿sólo falsa ilusión?- de tantos intelectuales europeos que soñaron -y algunos todavía siguen soñando-, en las islas amuralladas de esos archipiélagos, perdieron la vida más de veinte millones personas, considerados en aquellos años de terror, como “enemigos del régimen”: jamás en la tierra ha habido un genocidio semejante de los gobernantes de un pueblo contra sus propios ciudadanos.

      Antes de Solzhenitsyn, otros escritos – Kravchenko, Pasternak, etc- habían comenzado a descubrir el velo, pero fue él quien puso sobre la mesa toda la realidad. Realidad que, por desgracia para algunos “nostálgicos” del comunismo que Stalin, y todo el Partido, aplicó en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas -como entonces se llamaba el conjunto de naciones sujetas al mando de Moscou-, se obstinan en negar para no enfrentarse con la maldad radical de todo el sistema.

      Los rusos, sin embargo, no han cerrado los ojos; han mirado los hechos de frente y han encontrado fuerzas para recomponerse.

      De Stalin no queda una estatua en pie en todo el territorio, y de los que le sucedieron, tampoco. Un buen número de las miles de Iglesias que él mandó asolar, han sido alzadas de nuevo por los gobernantes -y sobre todo por el propio pueblo ruso-, hombres y mujeres que siguen llevando adelante el país, con una esperanza que se empeña en no morir.

      Hombres y mujeres con una “memoria histórica”, verdaderamente histórica, hombres y mujeres de un pueblo que han querido reverdecer las semillas de verdad que han hecho grande a su país a lo largo de los siglos: las semilla de la Fe. De los miles de iglesias que se destruyeron, un número ciertamente notable está de nuevo en pie.

      Solzhenitsyn – varias personas me acompañaban mientras rezaba ante su tumba- dio voz a todo este anhelo de verdad, a esa ansia santa de desenmascarar el pasado descubriendo todas las raíces de su podredumbre, y evitar así que las generaciones futuras se hundan en el abismo de odio, de desprecio del hombre, de abandono de Dios, que hicieron posible semejante catástrofe, que sólo hombres que ejercitan el poder con total desprecio de sus semejantes, de sus personas, de sus convicciones, de su fe, pueden llevar a cabo. Es el pecado radical del poder político cuando se pone al servicio de una ideología, de un partido, sea del “género” que sea, y no se piensa en el bien de cada ser humano.

      En Moscou, y en toda Rusia, palpita -así me parece ver- un nuevo renacer de la vida. Hay intentos, también legislativos, para frenar el crimen del aborto, impuesto por Lenin y por Stalin, y que ha estado apunto de hundir demográfica y moralmente al país; surgen disposiciones para apoyar la estabilidad de las familias y, sobre todo, para volver a reverdecer el amor a la maternidad, a las familias numerosas.

      Solzhenitsyn recordó con sus escritos que el hombre no puede vivir en la oscuridad de la mentira. En una parte del muro que limita el Monasterio Donskéi están colocados restos de imágenes que ciudadanos rusos, con riesgo de sus vidas, recogieron de las ruinas que quedaron de la Catedral de Cristo Salvador, cercana al Kremlin, que Stalin mandó hacer saltar por los aires.

      Hoy, la Catedral del Salvador vuelve a estar alzada en todo su esplendor en el mismo lugar, y tal cual estaba antes de la destrucción. Fracasaron todo los proyectos para levantar allí algún gran edificio que “hiciera inmortal la memoria de la grandeza de la Revolución”. El solar acabó convirtiéndose en una gran piscina. Yeltsin, de acuerdo con el Patriarca Ortodoxo, la reconstruyó de nuevo, y ahí está para hacer inmortal la “memoria del alma rusa iluminada por la luz de la Fe”.

      Solzhenitsyn, el 8 de junio de 1978 en un discurso en Harvard, llamó la atención al mundo occidental del peligro que el olvido del hombre, de la dignidad del hombre, de la vida del hombre, de la familia del hombre, podría llevar a la civilización occidental. Él había vivido ese desprecio del hombre, y de Dios, en su propia carne, prisionero como estuvo en un “gulag”, Y les dijo que el verdadero peligro que ellos tenían era el de despreciar y maltratar “al hombre de espíritu”.

      En la paz de su tumba, desde ese rincón de Moscou, la voz de Solzhenitsyn sigue viva para todo el que la quiera oír, y quieran construir algo digno del hombre sobre esta tierra. De los que se obstinen en cerrar los ojos y los oídos quedará el rastro de las estatuas de Stalin.

Publicidad
Los anuncios salen de forma aleatoria. Si alguno te parece inconveniente, escribe a informacion@opusdeialdia.org y lo bloqueamos, para que no aparezca mas.
 


Volver a “Varios”