Me opongo totalmente a dos cosas en la vida y vocación de las personas:

contestaré en cursiva)

Es curioso cómo os tomáis como un ataque cualquier comentario que cuestione alguna de vuestras certezas.

Me gustaría que detallases algo más esto que dices, pues no sé a qué te refieres.
Yo por ejemplo vivo con mil dudas y mil contradicciones, no sé si Dios existe o no (sería mucho más cómodo sabe que sí), no tengo muy claro con qué valores debo de enfrentarme a la vida y en general tengo muy pocas cosas claras, pero me pongo a leer este blog y me da la risa.

Me alegro de que este blog te alegre la vida, para esto lo hago. Rezo para que encuentres a Dios definitivamente (si no te importa que lo haga).

“Gracias a Dios fui del Opus”… Como si le debieras a Dios el ser del Opus, o como si te hubiera concedido un privilegio que a los demás nos niega. Sólo te falta decir que gracias a Dios eres del Opus, blanco y de un país cristiano del primer mundo.

Ser cristiano es una gracia de Dios, porque la misma fe es un don de Dios. Un don gratuito. La vocación que Dios da a cada uno -porque todos tenemos una vocación, un plan de Dios para nosotros- también es un regalo de Dios.
En cambio, ser blanco o del primer mundo es distinto. Son meras circunstancias de nuestra vida.

Habéis reducido el mundo al absurdo, hasta convertirlo en un constante dicotomía entre lo bueno y lo malo, lo moral y lo inmoral, una lucha en fondo fácil pues todos son preceptos y verdades preconcebidas que se os ofrecen para que podáis vivir vuestra ficción de progreso espiritual. Cilicio sí, masturbación no, Camino sí, Código da Vinci no, braga sí, tanga no, PP sí, PSOE no…

No sabía de la existencia de algunas de estas dicotomías a las que hemos reducido el mundo. Seguramente me equivoque, pero tal vez no son nuestras, sino que están en tu cabeza. Y, como fruto de tus ideas y dicotomías preconcebidas, nos ves así a los del Opus Dei.

El auténtico buscador de Dios está más allá incluso de la religión, no entiende de etiquetas ni divisiones, no creen en los pares de contrarios, ha trascendido en su búsqueda, lo ha probado todo para llegar a la sabiduría… Ahí están Eclesiastés, y Jelaluddin Rumi, y Yunus Emre y San Juan de la Cruz. Y vosotros sois unos fariseos, que vivís instalados en una profunda vanidad, no desperdiciáis una oportunidad para proclamar lo que está bien y lo que no lo está, para describirnos vuestros valores y creencias… jamás tenéis la honestidad de enseñarnos las sombras, dudas y contradicciones que también vosotros tenéis. Leed a Montaigne, aprenderéis a ser sinceros mucho antes que leyendo a ese santo prefabricado.

Creo que este tipo de argumentos que empleas sí que son prefabricados y típicos. No voy a contestarlos, porque cualquiera que piense un poco sabría darte una respuesta.

Siento si he sido demasiado claro o ácido, como quieras llamarlo.

Antonio.

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