Más de una web contra la Obra.

Una opinión con el tema, aunque a lo mejor la consideres fuera de lugar… ¿Por qué en lapagina *** no permiten opiniones?… no soy del opus y tampoco he conocido a nadie del opus, pero me llama la atención la amargura de dicha página y que se pretenda una visión sesgada del hombre, como si no tuviese "libertad", de echo son personas con problemas, pero no tienen porque estar derramando su basura a los cuatro vientos… además, el topico está en que todos fueron "coactados" y "manipulados" más allá de sus voluntades… !Por favor señores¡, ¿quién cree que se traga semejante cuento? asuman su vida de una vez, que ya hay varios mayorcitos… opino esto también con respecto a la amiga portuguesa… si es que nacieron sin libertad que avisen para colocarlos en el libro Guinness, en la sección de "fenómenos"…

Pues coincido bastante contigo. Lo de opuslibros, la verdad es que no lo sigo desde hace tiempo: ya se encargan sus lectores de enviarme comentarios y preguntas, como es palpable en este blog. Tengo poco tiempo y como los temas son siempre los mismos y no quieren rectificar las informaciones calumniosas que publican, como noticias rectificadas incluso por los autores, o acusaciones hasta de presuntos delitos, pues no me creo nada. Vamos a por la verdad, o no vamos. Ahora no sé si admiten opiniones. Lo que pasó es que reconocieron que cometieron un error al publicar la frase "aquí se admiten todas las opiniones menos las equivocadas". Y lo borraron.

Es mentira que haya coacción en el Opus Dei. Yo, si quiero, me voy esta tarde. Nadie me va a retener. Nadie me puede retener. Es más, no creo que nadie quiera de verdad retener a alguien: aguantar a un tipo de esos, que estuviese "sin querer estar", sería bastante pesado, como puedes imaginar. El que no esté a gusto, que se largue. Pero ya. Tenemos mucho que hacer y no estamos para retener a gente infantil, que se quisiera quedar por temor a largarse.

Estoy, estamos todos, porque nos da la gana. Libremente. Libérrimamente. Y además, estamos por amor. A Dios y a los demás. Y somos felices y disfrutamos de la vida, de una vida con Dios, que es la mejor vida, y por eso no sólo nos quedamos, sino que deseamos que Jesucristo llame a muchos por este camino maravilloso. Pero gente preparada, madura, que sepa a lo que viene: a entregarse por completo en servicio de la Iglesia y de toda la humanidad.

Dicho sea con todo cariño a los que han estado en la Obra, cuyas razones para dar los pasos que dieron libremente sólo Dios conoce. Y aprovecho para volver a afirmar que la inmensa mayoría están felices, agradecidos a Dios y al Opus Dei, por unos años que para ellos significaron mucho y que les aportaron cosas muy grandes, que les servirán para toda la vida. Y nosotros, agradecidos a ellos, que quisieron ser y fueron generosos, aunque, por las razones que sean, no hayan continuado. Un aplauso muy fuerte para todos ellos (plas, plas, plas) y una oración: que nunca nos apartemos de Jesús.

Vota esta noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *