Los que dicen haber sido presionados prueban que esa “presión”, no sirve de nada: se fueron

La coerción de terceros a la hora de decidir en la vida

       Obviamente, es algo que existe. En algunos casos, incluso puede haber presión psicológica no deseada por el que, objetivamente, presiona…  Por ejemplo, al momento de animar a alguien que uno considera irresoluto… para cualquier cosa: concretar cuál pizza va a pedir, si va a beber algo… si vamos a ir a ver tal película…

       A la hora de elegir un estilo de vida, una carrera profesional, un trabajo, podemos sufrir muchas presiones. Circunstanciales: en ese momento necesitamos dinero, y por lo tanto, “cualquier” trabajo razonable… o elegimos tal carrera porque, si bien nos dá igual, en nuestras circunstancias tendremos ventajas… porque podremos administrar el negocio de papá…

       Difícilmente pueda decirse que alguien no está condicionado de algún modo.

       Sin embargo… a la hora de pedir la admisión en el Opus Dei, puede que alguno se haya sentido presionado.

       Esta circunstancia tiene varios componentes.

       Frente a una elección que marcará toda una vida… es natural que se sienta algo de… preocupación, inseguridad… hasta miedo.

       Puede que nos mueva, además de un ideal, el ejemplo de otras personas a las que vemos contentos con lo que hacen.

       Pero la decisión siempre es personal. Siempre se puede decir que no o que sí.

       En el Opus Dei, por si fuera poco, es difícil entrar y SUMAMENTE FACIL SALIR.

       El que escribe estas lineas lleva cuarenta y cinco años como numerario. Haciendo un balance, sale ampliamente positivo, porque pienso que es lo mío.

       Sin embargo… habiendo visto bastantes situaciones (siempre habrá alguna más, nueva…), considero que aquellos que dicen haber sido presionados… prueban con los hechos, que esa “presión”, no sirve de nada. No siguieron, se fueron, tan campantes.

       Para entrar en la Obra, hay que probar muchas cosas. Para irse, no hay que hacer nada. Bueno, irse. Materialmente, irse. Si el sujeto es numerario y vive en un centro de la Obra, se va. Irse. Si es casado, se queda en su casa con su familia. No va más a nada de nada que se refiera a medios de formación, lo que sea, de la Obra. Irse. Se fue. Punto final.

       ¿Es una lástima? Sí, y no. Sí, porque fue un error pedir la admisión si no era lo suyo. Un error haciendo –intentando hacer- cosas buenas: ser buena persona, buen padre de familia, buen estudiante, buen profesional, rezar, ser piadoso, etc. etc. Cosas buenas. Si se va, las puede seguir haciendo, nadie se las prohibe.

       No es una lástima: sino todo lo contrario. Si no era lo suyo, lo mejor es que se vaya, que no pierda el tiempo, que lo dedique a rascarse, a pasear, a leer, a cantar, a pasear, a pintar, a ganarse un Nobel… a lo que quiera. Me alegraría consiguiera un Nobel.

       Nunca jamás he dejado de saludar muy cordialmente a los que conocí como de la Obra y que se fueron. No era lo suyo, punto final.

       Pero… tengo un problema con los que se quejan que los presionaron.

       Si los presionaron –diría en mi enojo- es que eran presionables. O sea, ¿unos (¿tontos?) presionables? Si así fuera, mucho mejor que se vayan. En la Obra no podemos ser presionables. Necesitamos ser normales nomás, cargados de miserias, mal carácter (como lo que estoy expresando ahora mismo), pero con ganas de portarnos mejor.

       La libertad es algo muy serio en el Opus Dei. Todo lo hacemos con gran libertad. Hasta quedarnos. Si alguien se quiere ir, que se vaya con viento fresco. Pero no me vengan con que los presionaron. Si así fuera, y se quedan, es una lástima. Son vocaciones falsas, no sirven para la Obra. Lo digo así de duro, pero es la realidad, caramba.

       Después, freno y saco humo de las ruedas. Intento tratar a todos con cariño, pero… insisto: no ve vengan con que los presionaron. En todo caso, si hubo presión, debió haber CONTRAPRESION. ¿O son unos lelos?  Si me quieren hacer hacer algo que no quiero hacer… demostrar que tenemos personalidad, caramba. No es obligatorio hacer las cosas bien de una sola manera. Hay muchas maneras de intentar ganarse el cielo. El Opus Dei es una más.

Dante D

Buenos Aires

Argentina

ANTONIO: me salió medio furioso el comentario a los PRESIONADOS… pero tu verás.


Gracias. Interesante.  Dejo otros artículos relacionados:

 

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