Los buenos modales con ejercicios prácticos

LOS BUENOS MODALES CON EJERCICIOS PRÁCTICOS

Lección 1

PRESENTACIONES Y TRATAMIENTOS

 

Presentaciones

Apretón de manos

Tratamientos

Compostura

Saludos y despedidas

Invitados

Visitas a enfermos y ancianos

 

Lección 2

COMPORTAMIENTO EN LUGARES PÚBLICOS

 

En la calle

Esperando turno en una fila

Espectáculos

Los transportes públicos

Los vecinos

El deporte

 

Lección 3

EL TELÉFONO Y LA CORRESPONDENCIA

 

Clases de cartas

Material de escritura

Forma de la carta

Redacción y estilo

 

Lección 4

VESTIDO Y POSTURAS

 

Cuidado de la ropa

El vestido adecuado a cada situación

Las posturas

 

Lección 5

LA HIGIENE DE UN DÍA

 

Lección 6

COMPORTAMIENTO EN LA MESA

 

Poner la mesa

Uso de los cubiertos

Comportamiento en la comida

Método para comer algunas frutas

Servir la mesa

Invitados

Técnica para comer algunos alimentos

 

Lección 7

URBANIDAD EN LA PIEDAD

 

Lección 8

OTROS DETALLES DE BUENA EDUCACIÓN

 

Puntualidad

Las zapatillas

El pañuelo

Regalos

Uso del dinero

La T.V.

Las puertas

Relojes digitales

Tabaco

Alegrarse del mal ajeno

Los libros

Internet

 

Lección 9

REFRANES Y AFORISMOS SOCIALES

 

“Parte principal es de urbanidad que, en tanto que tú no cometas falta alguna, fácilmente disculpes las faltas de los otros, y no tengas en menos estima a un compañero por el mero hecho de que tenga algunas maneras un poco desaguisadas; pues hay quienes las rudezas de sus maneras la compensan con otras dotes; ni se dan aquí estas normas en la idea de que sin ellas nadie pueda ser bueno”.

 

ERASMO DE ROTTERDAM, D., De civitate morum puerilium.

El niño, de una manera sencilla, a sus cinco años, como si nada, te da las gracias.

Y eso, se diga lo que se diga, gusta. Hay una diferencia esencial entre decir gracias con  gracia, y marcharse sin saludar. Lo mismo ocurre hablando, escribiendo, jugando, corriendo, estando. Hay formas y formas de estar. Los buenos modales no tienen que ser pedantería, y no lo son en la medida en que se convierten en hábito. ¿Por qué a partir de los 10 años parece que se olvidan?

Las normas de educación son parte de la virtud humana de la afabilidad y, como todas las virtudes humanas, nos hacen ricos en humanidad, hombres de calidad. No son pura convención, aunque dependen de la cultura-como también el lenguaje oral-: son un modo de expresar nuestro respeto, afecto, … a los demás, aunque, como también el lenguaje puedan utilizarse vacías o mentirosas.

Hay, además, otra razón para recordarlas: en la nueva sociedad de la comunicación – como ha venido a llamarse la que vivirán nuestros hijos- será indispensable la preparación científica y profesional para hacerse hueco dentro de un sistema altamente competitivo, pero sólo el que cuente con buenos modales se verá de entrada aventajado.

 

 

 

 

 

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