¿Por qué y para qué tanta espera?

¿Por qué y para qué tanta espera?

  • Parece claro que se trata de una espera lógica y prudente. En todo caso, estos son los plazos que ha establecido la Iglesia, que tiene una experiencia de siglos

    Parece lógico que se necesite un tiempo largo para que una persona conozca, incorpore, pregunte y viva con plena libertad ese modo de vida profundamente cristiano que ha decidido adoptar libremente para toda su vida.

  • Es un tiempo para identificarse con Cristo, para amarle y saberse amado por Él, en medio de las situaciones normales de la vida. No se trata de hacer sólo unas prácticas de piedad, sino de ir madurando, interiorizando –vitalmente, intelectualmente- un carisma, un espíritu.
  • Además, como cualquier cristiano, ese hombre, esa mujer, tiene que seguir luchando y esforzándose por adquirir las virtudes de un buen cristiano: la lealtad, la laboriosidad, el sentido de la justicia, la misericordia, la virtud de la Santa Pureza, etc., en sus propias circunstancias: como padre o madre de familia, recién casado, anciano, joven, célibe, enfermo, etc.
  • Durante ese tiempo debe profundizar en la vocación que ha recibido en el Bautismo: considerar que Dios le ha dado una misión, la misión apostólica, que debe realizar mediante su apostolado personal. El amor a Dios –vivido en el Opus Dei- debe llevarle a amar a los demás, a servirles compartiendo sus ilusiones, sus afanes, sus sufrimientos, sus alegrías y sus penas.
  • Para todo esto sirven estas etapas:
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      • medio año, como mínimo, desde que una persona pide la admisión (petición de admisión) hasta que los directores le comunican que su petición ha sido admitida (admisión) o no, en función de que haya recibido o no una llamada de Dios, y haya sido generosa o no con ella.
      • un año, desde que recibe esa comunicación por parte de los directores hasta que se le permite contraer un compromiso jurídico sólo por un año (oblación).
  • Finalmente, antes de realizar el compromiso contractual, las directoras y directores procuran verificar explícitamente que esa persona:
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      • entiende plenamente el alcance de los compromisos que va a adquirir en esta institución de la Iglesia;

y que realizará –si es que lo desea- ese contrato libremente, con la necesaria madurez humana y espiritual

¿Qué edad, qué condiciones, etc., se requieren para entregarse a Dios en la Prelatura del Opus Dei?

¿Cuál es la edad habitual de incorporación al Opus Dei?

¿Hay votos en el Opus Dei?

Si una persona desea ser del OpusDei, ¿qué pasos debe seguir, desde el punto de vista jurídico?

¿Cómo llega una persona a esa decisión de entrega a Dios en el OpusDei?

Cuando una persona decide pedir la admisión en el Opus Dei, ¿qué sucede?

¿Qué se hace durante ese tiempo de espera?

¿En qué se ayuda especialmente a las personas que han pedido la admisión?

¿Y si se comprueba que no tiene vocación para el OpusDei?

¿Si alguien tiene vocación al Opus Dei y se le dice que está admitido, es algo jurídico?

¿Por qué y para qué tanta espera?

¿Cómo se hace ese contrato de vinculación al OpusDei?

¿A qué se compromete el OpusDei?

¿Y a qué se compromete con ese contrato la mujer o el hombre que desea ser del Opus Dei ?

¿Cuánto dura ese contrato?

¿Y al cabo de ese año? ¿Y si uno no renueva la entrega?

¿Cuándo se puede incorporar una persona para toda la vida en el OpusDei?

Renovar el amor

Por parte de la Prelatura, ¿quien va concediendo, quien va dando esos sí y esos no?

 

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