¿Podría comentar esto que me pasa con los que van en contra?

¿Podría comentar esto que me pasa con una web en contra de la Obra? GRACIAS Yo fui supernumerario varios años. Solo guardo agradecimiento al Opus Dei y acudo como cooperador a los medios de formación cristiana. Jamás me he sentido ni presionado ni nada de nada. De corazón, aunque no jurídicamente, soy como el que más. Pues bien en una web contra la Obra les he dicho que no veo o me imagino a Santa Teresa, San Francisco ni a santo Tomás Moro criticar a una institución de la Iglesia (y ellos sí tenían serios motivos) con la falta de caridad y la insidia con que se hace en esa web que se dice no es contra la Iglesia. Pues bien todos los mensajes eneste sentido que he enviado no me los han publicado. ¿Qué les pasa a esta gente?

No sé exactamente, a veces hay fallos en el email. Yo tampoco publico todo lo que me llega, sobre todo cuando alguien acusa a otra persona, por ejemplo, de presuntos delitos o insulta: sería una injusticia publicarlo. Como ves, yo no me trago todo lo que me cuenta el primero que me escribe. Y no sé si es cierto lo que me cuentas, con todo el respeto y cariño. Pero es así, porque no te conozco.

Me imagino que cada uno allí tiene su historia. No es bueno generalizar. A mí me caen muy bien todos ellos y les deseo la paz de Dios y que, los que están tristes por el odio, dejen de odiar, porque el odio corroe sobre todo al que lo lleva dentro. Que todos terminen por reconciliarse. Mi mano está tendida. La mancha de la calumnia difícilmente se borra, y Dios, al final, nos pedirá cuenta de cada palabra que salió de nuestra boca. No me gustaría estar en el pellejo, el día del juicio, de los odiadores o de los murmuradores o de los que, en la Iglesia, destruyeron en vez de construir. Te propongo rezar un Avemaría ahora, por todos, también por mi. [Venga, que son 10 segundos]. Gracias.

Quiero dejar claro que leí esa página al principio (me escribieron algún email), pero cuando comprobé que no buscaban la verdad, y vi que no jugaban limpio, lo dejé de leer. Era una pérdida de tiempo. Testimonios poco creíbles: siempre falta alguna pieza, y sobre todo el pequeño detalle de escuchar las voces de otras personas que conocieron los hechos, lo vieron desde otro ángulo, y nos darían una imagen más realista, menos deformada, menos inmadura. "Estuve veinte años y ahora me doy cuenta de que eran todos unos golfos". Venga tío, eso no te lo crees ni tú.

Y estoy contigo en lo que dices de Sta. Teresa, etc: si tanto aman a Dios y tan mal hacemos las cosas en el Opus Dei, ellos, que son los que verdaderamente conocen el espíritu del Opus Dei y que son verdaderamente santos y puros, deberían estar trabajando, rezando, mortificándose y haciendo apostolado, sacando adelante otras instituciones en la Iglesia, a la medida de sus innumerables perfecciones personales y de su inconmensurable don para dirigir organizaciones apostólicas, sin tantos defectos como nosotros. Si no lo hacen, pues ya tienes una parte de la solución del enigma que te inquieta. Y no sé si lo hacen, pero es un buen test, desde mi punto de vista.

Por otra parte, no creo que esa página sea "ex-miembros" contra el Opus Dei. Yo más bien veo -por los mensajes que me escriben- que son "ex-miembros" contra "ex-miembros". Es decir: todos esos directores "tan malos, tan malos, tan malos y tan rígidos", lógicamente, si no se han corregido, estarán ya fuera del Opus Dei, porque los rígidos no perseveran: les falta el amor, que es lo más importante: lo único importante. Así que no sería raro que alguno mande un "testimonio" poniendo a parir a un director malísimo, y que ese mismo director -que se largó porque no rezaba, sólo aparentaba- le conteste diciendo: "hay que ver, qué malos son". Podría ser… y… ¿cómo nos podríamos enterar?

Y quede claro que no ataco a nadie: sólo digo lo que veo diariamente en el Opus Dei desde hace ya casi veinte años. Y lo digo bien alto, porque me parece de justicia defender la vida santa y entregada de miles de personas buenas, ante acusaciones estrafalarias, incluidos presuntos delitos y otras barbaridades, que me parecen muy injustas. Si no, de qué iba yo a estar hablando de esto, con lo mucho que tengo que hacer y lo bonita que es la vida. Echo en falta y recomiendo a todos: buen humor y un poquito de… ¿relax?

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