¿Hay clases en el Opus Dei?

Estimado Antonio

he estado leyendo tus respuestas a los blogs y a mi me parecería interesante que expliques la diferencia de vocación entre un Numerario y un Agregado.

Si la vocación es la misma, ¿por que se producen estas diferencias? ¿por que yo tengo vocación de agregado y por que no la tengo de numerario? ¿por que tu la tienes de numerario y no de supernumerario?

Supongo que estas preguntas son un poco “picajosas” pero me gustaría saber que opinas en tanto en cuanto el Padre siempre dijo que la vocación a la obra era una única vocación.

¿son los numerarios una primera clases?
¿Son los agregados una segunda division?
¿que son entonces los super-numerarios?

Procuraré responderte a todas las preguntas poco a poco. Si te quedan dudas, puedes volver a preguntar. No hay problema. Allá vamos:
La vocación al Opus Dei es la misma para todos: ser un buen cristiano y buscar a Dios en el trabajo ordinario. Esto viene muy bien explicado en la web oficial: Sacerdotes y laicos. Te copio de allí:

Quien solicita incorporarse a la Obra lo hace movido por una llamada divina, que es una determinación específica de la vocación cristiana recibida con el bautismo y que lleva a buscar la santidad y a participar en la misión de la Iglesia según el espíritu que el Señor inspiró a san Josemaría. (…)
En el Opus Dei no existen distintas categorías de miembros, sino un único e idéntico fenómeno vocacional por el que todos los fieles de la prelatura son y se sienten en igual grado miembros de una misma porción del Pueblo de Dios. Existen simplemente modos diversos de vivir una misma vocación cristiana según las circunstancias personales de cada uno: solteros o casados, sanos o enfermos, etc.
La mayoría de los fieles de la Obra son los miembros supernumerarios: se trata por lo general de hombres o mujeres casados, para quienes la santificación de los deberes familiares forma parte primordial de su vida cristiana. Los supernumerarios constituyen actualmente alrededor del 70 % del total de miembros.
El resto de los fieles de la prelatura son hombres o mujeres que se comprometen a vivir el celibato, por motivos apostólicos. Algunos viven con sus familias, o donde les resulte más conveniente por razones profesionales: son los agregados de la prelatura. A otros, las circunstancias les permiten permanecer plenamente disponibles para atender las labores apostólicas y la formación de los demás fieles de la prelatura: son los numerarios, que ordinariamente pueden vivir en centros del Opus Dei. Las numerarias auxiliares se dedican principalmente a la atención de los trabajos domésticos de las sedes de los centros de la prelatura, como su actividad profesional ordinaria.
El clero de la prelatura proviene de los fieles laicos de la Obra: numerarios y agregados que, libremente dispuestos a ser sacerdotes y después de años de pertenencia a la prelatura y de realizar los estudios previos al sacerdocio, son invitados por el prelado a recibir las sagradas órdenes. Su ministerio pastoral se desarrolla principalmente al servicio de los fieles de la prelatura y de las actividades apostólicas promovidas por ellos.

Si quieres, yo he hablado de esto en La vocación: ¿un arrebato o una llamada?

Como resumen, te diré que no existe la diferencia de vocaciones en la Obra. La aparente diferencia de vocaciones se debe a la distinta forma de “funcionar”, a la disponibilidad de tiempo. Todos hacen lo mismo: buscar a Dios en el trabajo y en la vida cotidiana. Pero unos -los numerarios- dedican todo su tiempo a sacar adelante las labores de la Obra. Los agregados menos, y los supernumerarios menos, porque tienen que atender a sus familias.
Pero la Obra la sacan adelante todos, cada uno desde su sitio. La diferencia es que cada uno emplea su tiempo en actividades diferentes.
A Dios les llama a unos para supernumerarios, a otros para agregados y a otros -como a mí- como numerarios.
Se me ocurre un ejemplo, que puede ayudar: en un equipo de fútbol no pueden ser todos delanteros o todos porteros. Cada uno tiene su propia función. Y todos son necesarios, para que funcione el equipo. Tampoco son unos de primera clase o de segunda: todos hacen falta. Y cada uno se coloca donde le dice el entrenador, en función de sus características personales. Pues en el Opus Dei pasa algo parecido: si le dejamos, Dios coloca a cada uno donde quiere; y todos somos necesarios para sacarlo adelante: cada uno en su puesto. (El ejemplo tampoco es gran cosa, pero puede ayudar).
Por tanto, no hay clases, ni divisiones, ni nada parecido.
¿Y cómo se sabe si Dios te llama para supernumerario, agregado o numerario? Eso ya es más difícil. Cada caso es único. Lo mejor en estos casos es hablarlo con alguna persona de la Obra, que te conozca y te pueda aconsejar mejor que un bloggero que no sabe ni quién eres.

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