En el día del santo de un buen amigo.

En el día del santo de un buen amigo. Opus Dei

Tengo un amigo desde hace muuuuuchos años. Hoy es su santo, se llama Onésimo, curiosamente dentro de seis meses justos es su cumpleaños. ¡Qué suerte, cada seis meses celebra!.

Cuando eramos más jóvenes, yo iba por un centro del Opus Dei (ahora también), este era un futbolero que no veas, pero el tema de Dios le quedaba un poco lejos, decía que era agnóstico. Muy bien, quedábamos los domingos por la tarde para jugar al fútbol, nos juntábamos unos cuantos en Tajamar. No recuerdo si tomábamos cerveza o no, seguro que ahora sí que lo haríamos, jejejeje.

Era tozudo y nuestra relación de amistad se mantenía igualmente. Le invitaba a los medios de formación que había y siempre decía que no, era mi amigo y seguíamos jugando al fútbol. En cierto momento empezó a decir que sí, pero poco a poco. Lo mejor para él fue que comenzó a frecuentar los Sacramentos, en cierto momento se confesó, fuimos a un curso de retiro a Riaza, me dice que era noviembre del 83. Recuerdo perfectamente que salimos del Club Jara y que ese viernes tenían tertulia con Fernando Martín (fue jugador de baloncesto del Real Madrid y fue el primero en jugar en la NBA) y al mes pidió la admisión en la Obra.

En la actualidad está en Navarra, trabaja allí. Su fidelidad me hace pedirle al Señor con más confianza, le he acercado a mi amigo.

¿Dónde quiero ir? Qué todos somos Iglesia, que todos tenemos el deber de acercar a los demás a Dios. Lo importante es que traten al Señor por medio de los Sacramentos y la oración, además de no quedar indiferentes ante las necesidades materiales de los demás, tenemos que ser capaces de saber traducir todo en un buen momento para servir a Dios y a los demás, como dice el punto 684 de Forja.

Tratar como queremos ser tratados, dar auténtico valor a la amistad y darles lo mejor de nosotros, en ocasiones nuestro tiempo, una palabra de ánimo, una sonrisa, un gesto, ¡saber escuchar!. Los demás lo esperan de nosotros porque nos conocen, tenemos que conseguir que resulte atractivo para ellos todo lo que hacemos, que les haga remover por dentro y les provoque un golpecito en el corazón para retomar su alma en serio. Que no vean dudas en nuestro entusiasmo y en nuestra alegría, que vivimos como pensamos, aunque en ocasiones no lo consigamos. No pasa nada, ¡¡arriba!!, y con más humildad, más grande será el impulso.

Rezar por los demás. La comunión de los santos nos hará sentir más cerca de los nuestros. La Redención se sigue haciendo.

¡¡¡Felicidades One!!!
En el día del santo de un buen amigo.
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