El tiempo, el de los minutos.

El tiempo, el de los minutos. Opus Dei

Como bien se puede ver por lo que voy publicando, el tiempo es un bien que últimamente me escasea. Procuro organizarme la noche anterior, alguna ventaja hay en tener una PDA. También vale cualquier otro tipo de agenda, pero estas no avisan con un sonido.

Lo primero que pongo, además de la hora de levantarme, es dónde haré la oración de la mañana y asistiré a la Santa Misa. Leí en un blog de citas, una frase de un tal William Hone: "Una hora por la mañana antes del desayuno vale por dos cualquiera del resto del día". Procuro también ajustar las demás normas de piedad de acuerdo a las actividades que tenga ese día, pues cada día tiene su afán y yo, últimamente, creo que me apunto a todos a los afanes que me proponen.

Luego están los imprevistos, será raro que no surja alguno, y uno tiene que hacer regates al reloj para recomponer los desajustes producidos. Lo primero que pienso es en lo que se refiere a Dios, me esfuerzo al menos. Por supuesto que si un día no me da para quedar o hablar con un amigo es que algo no hago bien.

Camino punto 76 y Surco punto 513, nos pueden ayudar algo a la hora de plantearnos el cómo organizarnos. Si cuidamos el orden, el orden nos cuidará a nosotros.

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