El celibato sacerdotal.

Hola, me gusta su página porque veo sinceridad en sus palabras y bondad en sus modos, aunque a veces es lógica la ofuscación ante algún despropósito de algunos que hay por ahí. Aunque no comparta muchas cosas con usted, respeto e, incluso, admiro su amor por la vida. Quisiera hacerle un comentario, que quizá es más personalista, pero como esto no es una página oficial, sino el blog de un buen hombre, me permito hacerla, mas no se sienta obligado a responderme. Quisiera saber qué opina de aquellas religiones que permiten el matrimonio a los sacerdotes, frente al catolicismo que impide que a los representantes de Dios en la Tierra tener mujer e hijos. Por ejemplo, los pastores anglicanos hacen magnas obras en comunidades estadounidenses y su familia colabora haciendo un mundo más bello si cabe. También ha empezado a tener auge en otras religiones el sacerdocio femenino, pues aunque los apóstoles de Jesucristo fueron varones, no se puede prescindir del papel de María Magdalena o la Virgen María.

Entiendo la postura por preservar la tradición y no quebrar el continuismo de las Sagradas Escrituras. Pero no ha mucho tiempo, los sacerdotes daban la misa de espaldas y en latín. ¿Hasta qué punto puede llegar la evolución sin extralimitarse?

Gracias por todo 😉

Y ármase de paciencia porque su trabajo es magistral y perdónenos a todos los que robamos su tiempo. Un saludo.

Casi me sonrojo leyendo tus elogios… apúntate tres puntos buenos.

Comparto totalmente la preocupación por facilitar el acceso de la gente al sacerdote, que me imagino que es la idea que está detrás de la propuesta de eliminar el celibato como requisito imprescindible en la Iglesia Católica de rito latino (como sabrás, hay variedad sobre este punto, según las tradiciones).

En todo caso, quede claro que, al contrario que el sacerdocio femenino, el caso del celibato es una cuestión disciplinar… pero no sólo. Me explico: puede haber sacerdotes casados, de hecho hay sacerdotes que se han ordenado después de enviudar, los hay en las iglesias orientales, etc. Pero la Iglesia no quiere perder el tesoro del celibato de sus sacerdotes: es una muestra más de identificación con Jesucristo, un testimonio muy necesario y más en esta época, y ayuda mucho.

Para quien le interese el tema, aquí dejo un par de enlaces:

  • Sacerdotalis Caelibatus (Encíclica de Pablo VI, 24 de junio de 1967)
  • Exhortación Apostólica Postsinodal Pastores Dabo Vobis (Juan Pablo II, 25 de marzo de 1992)
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