Cercanía a pobres y necesitados.

Tengo entendido que el nombre de pila del fundador del Opus Dei unió su nombre ('Josemaría', en lugar de 'José María'), cambió la grafía de su apellido, añadió la coletilla 'de Balaguer' y obtuvo -previo pago- un título nobiliario. ¿Cómo cuadra esto con la cercanía de Jesucristo con el pobre y el necesitado? Muchas gracias por la respuesta. El apellido "de Balaguer", como te podrás imaginar, no fue un capricho, porque en el registro no te cambian de apellido así como así. Procedentes de Narbona, sus antepasados habían cruzado los Pirineos, ya entrado el siglo XII, para asentarse en la región catalana de Balaguer, en la comarca de Lérida lindante con el Alto Aragón. La rama de los Escrivá que permanecieron en la región agregó a su apellido el toponímico “de Balaguer”, mientras que otra parte del linaje bajó a establecerse en Valencia, luego que Jaime I el Conquistador tomara la ciudad, en 1238. Josemaría Escrivá, descendiente de la parte catalana, en 1940 solicitó y obtuvo la vinculación “Escrivá de Balaguer” como primer apellido (cfr. A. Vázquez de Prada, "El fundador del Opus Dei").

La unión de José y María en su nombre, no fue un cambio oficial, hecho en el registro, sino un modo de manifestar su amor por ambos y decir de modo gráfico que para él José y María son inseparables.

Sobre el título nobiliario que solicitó y nunca usó, encontrarás aquí toda la historia, que por cierto es preciosa, y dice mucho de su amor por su familia. Aquí copio unas palabras de su hermano valorando el episodio:

Manifestó su cariño con sus palabras y con sus obras, y tuvo un acto de afecto para con nosotros en el que resplandeció su hondo sentido de la justicia y su agradecimiento póstumo a nuestra familia, que lo había dado todo por la Obra. "He pensado las cosas en la presencia de Dios -me escribía el 17 de enero de 1968- y, habiéndome asegurado que teníamos derecho a esas sucesiones tanto por nuestro padre como por nuestra madre, he visto que no tengo derecho a perjudicarte a ti y a Yoya y a vuestros hijos: por eso accedí a poner todo en marcha'.

Fue una decisión heroica, porque sabía muy bien que de aquella decisión él sólo recibiría críticas y daría ocasión a calumnias y difamaciones; pero Josemaría era profundamente justo y no quería privarnos, sólo por esa razón, de ese derecho. Hizo siempre lo que pensaba en conciencia que debía hacer: obraba cara a Dios, y nos enseñó, ante la maledicencia, a perdonar y a olvidar.

Después de haberlo meditado detenidamente en su oración, y de haberlo consultado con varios eclesiásticos de la Curia Romana -que le dieron su parecer afirmativo-, decidió solicitar ese título. Actuó de forma solidaria conmigo y, pasado el tiempo oportuno, sin haber usado nunca el título -jamás tuvo la intención de utilizarlo- me lo cedió.

Santiago Escrivá, Abogado, Abc (Madrid), 17.5.92

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