Algunos ataques personales

Querido Antonio tú no te acordarás de mi pero te conozco desde tu más tierna infancia, cuando todos los niños de Francia saben hablar francés.

Siempre has tenido como característica una hermosa faja de caoba: por genética, formación familiar, estudios y lo recibido de la Prelatura no favorece tu flexibilidad.

¿Te acuerdas de aquél Camino de Santiago donde llevaste a la práctica aquello de “Seguid adelante! Y Delante se perdió y todos con él”? Seguiste andando y andando un día con su noche y todos buscando… buscando. Pero tú no estabas perdido: se perdieron todos los otros.

Ahora eres secretario del club Argüelles y trabajas en unas oficinas de la calle Riscal esquina Montesquinza –yo también trabajé allí una temporada-. Lo más cercano al trabajo profesional externo que has hecho, es intentar pescar chicos valiosos en Retamar, colaborando en alguno de los trabajos extraordinarios de física o matemáticas; por cierto sin que al profesor encargado le haga demasiada gracia, por muy hermano de la Prelatura que sea.

Respecto a tu página, blog, refrito… lo que sea, reconozco que tienes una técnica similar a la de las preguntas de tertulias con el Prelado: se reparten entre gente especialmente en buen plan o pitable o adscrito majo, las preguntas que a los dires les parece oportuno hacer.Aplicas a la perfección los métodos de la Prelatura para quien el fin justifica los medios cuando de ella se trata. Por difundir la versión oficial no tienes ningún problema en faltar a la verdad: o sea mentir. ¿No sabes que un millón de mentiras no pueden hacer una sola verdad?

Por eso tu argumento respecto a los ex de la Obra se reduce a repetir esta frase:

Entiendo que digas eso que dices, pero me parece una falta de respeto hacia todas las personas -la inmensísima mayoría: repito- que dejaron el Opus Dei contentos. Que tú estés descontento, no quiere decir que todos los que han dejado la Obra la vean ahora con tus mismos ojos cargados de prejuicios
\u003cbr /\>\u003cbr /\>Ya ves la inmensísima mayoría de los que fueron de la Obra están felices: lo dice Antonio, punto redondo. En un link de tu blog que citaba Ignaciodeloyola el otro día en opuslibros (a ti no te leo directamente) y que he estado buscando – curiosamente está missing-in-combat- afirmabas algo  similar a lo siguiente “he conocido decenas de personas que dejaron la Obra y nadie ha sufrido efectos psicológicos…”\u003cbr /\>\u003cbr /\>\u003cbr /\>\u003cbr /\>¡Pero que me comentas Antonio! ¿A tus 25 años de edad, transcurridos en Llambria, Santillana y Argüelles has conocido decenas de personas que dejaron la Obra? Hombre no dudo que a algún aspirante hayas visto marchar en este tiempo; te concedo incluso algún residente –pienso en uno que si no coincidió contigo fue por poquito y escribe en opuslibros: por cierto en absoluto “contentísimo”-. Pero desde luego no te veo designado por los directores para recibir charlas en cursos anuales con gente ya bragada que te abre su alma, te cuenta que en su centro pasan de él y que va por el cuarto psiquiatra… O menos atendiendo a personas que hayan perdido su trabajo después de lustros ejerciéndolo, por abandonar la Obra.  No, no me encajas chico. Te veo montando gymkhanas pero esto otro…\u003cbr /\>\u003cbr /\>Tú sigue atendiendo tus equipos de fútbol sala para Fátima, aparca bien la furgoneta en Marqués de Urquijo y compra caramelos en dulces Paco. Luego, haz realidad aquella canción: “El tiempo que te quede libre, si te es posible, dedícalo a mi…” No mientas por favor: busca la verdad si quieres y comprométete con ella pero no nos sueltes lo que tu queridísimo dijo y hay que retorcer para que se convierta en profecía. Todo se acabará sabiendo:leete el Evangelio de hoy.\u003cbr /\>\u003cbr /\>\u003cbr /\>\u003cbr /\>Un fuerte abrazo\u003cbr /\>\u003cbr /\>                                                                Pedro\u003cbr /\>\u003cbr /\>Pedro\u003cbr /\>\u003cbr /\>\u003ca onclick\u003d\”return top.js.OpenExtLink(window,event,this)\” href\u003d\”mailto:isizano@yahoo.es\”\>isizano@yahoo.es\u003c/a\>\u003cbr /\>\u003c/div\>”,0] ); //–>
Ya ves la inmensísima mayoría de los que fueron de la Obra están felices: lo dice Antonio, punto redondo. En un link de tu blog que citaba ***** (a ti no te leo directamente) y que he estado buscando – curiosamente está missing-in-combat- afirmabas algo  similar a lo siguiente “he conocido decenas de personas que dejaron la Obra y nadie ha sufrido efectos psicológicos…”

¡Pero que me comentas Antonio! ¿A tus 25 años de edad, transcurridos en Llambria, Santillana y Argüelles has conocido decenas de personas que dejaron la Obra? Hombre no dudo que a algún aspirante hayas visto marchar en este tiempo; te concedo incluso algún residente –pienso en uno que si no coincidió contigo fue por poquito y escribe en *****: por cierto en absoluto “contentísimo”-. Pero desde luego no te veo designado por los directores para recibir charlas en cursos anuales con gente ya bragada que te abre su alma, te cuenta que en su centro pasan de él y que va por el cuarto psiquiatra… O menos atendiendo a personas que hayan perdido su trabajo después de lustros ejerciéndolo, por abandonar la Obra.  No, no me encajas chico. Te veo montando gymkhanas pero esto otro…

Tú sigue atendiendo tus equipos de fútbol sala para Fátima, aparca bien la furgoneta en Marqués de Urquijo y compra caramelos en dulces Paco. Luego, haz realidad aquella canción: “El tiempo que te quede libre, si te es posible, dedícalo a mi…” No mientas por favor: busca la verdad si quieres y comprométete con ella pero no nos sueltes lo que tu queridísimo dijo y hay que retorcer para que se convierta en profecía. Todo se acabará sabiendo:leete el Evangelio de hoy.

Un fuerte abrazo
Pedro


Ya se ve que me conoces, aunque no del todo, por lo que dices en tu e-mail. Quieres que responda a tu ataque personal con otro ataque personal? No, no me rebajaré tanto, aunque hayas cambiado tu nombre para que no te reconozca. Sólo te pido que guardes algo más de rigor, porque lo de dar datos ciertos con otros que aparentemente lo son puede resultar explosivo.

Es como si yo empiezo a dar datos que conozco de tu vida y luego me invento la otra mitad. No me parece honrado. Pero bueno, que cada uno actúe como sepa.

Desde hace más de 6 meses que no estoy en Argüelles. Ahora soy el director de otro centro de Madrid. No  diré cuál para que no venga gente cargante a darme la incordiar, porque bastante trabajo tengo ya allí. 

Por si te interesa la verdad, te dejo aquí algunas explicaciones sobre Santilla y Retamar:

El colegio Retamar, allí trabajé tres años 

Colegio Mayor Santillana: allí viví dos años

Sí, recibo charlas. Hablo con gente. Algunos tienen problemas. Sí, y qué?

Mantengo lo dicho, cada vez con más conocimiento de causa: la inmensísima mayoría de los que dejaron la Obra están contentos y agradecidos. Unos pocos -muy pocos- están resentidos y rabiosos. Quizá esos son los que más se mueven, los más activos. Algunos de ellos dedican su vida a un objetivo: hablar mal de la Obra. Eso me parece algo doloroso. Y rezo por ellos con frecuencia, porque centrar la propia vida en el odio no es sano, ni tampoco cristiano.

Si no lo crees, a los hechos me remito. En esta web que lleva un año funcionando hay unos cuantos testimonios de ex miembros agradecidos.

Aquí te dejo algunos de ellos. Si investigas en las casi 1.000 preguntas publicadas este año, verás más testimonios:

No me arrepiento de haber sido el Opus Dei, allí recibí una buena formación y conocí gente estupenda

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Antonio. 

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